- En minuto y medio, cuatro hombres armados se llevaron botín de unos 30,000 dólares
- Taxista se entrega, alegando que los armados lo encontraron en el sector y lo obligaron a llevarlos en su huída
Benjamín Blanco [email protected]
“¡Al suelo hijos de p…!”, gritó uno de los cuatro delincuentes, mientras manipulaban pistolas y hasta fusiles AK, a la vez que pateaban a algunos de los trabajadores de la empresa de envíos de remesas familiares Rápido-Giros de Nicaragua, ubicada en Altamira, que ayer fue asaltada a las 8:55 minutos de la mañana.
El asalto realizado con lujo de violencia fue rapidísimo, duró aproximadamente un minuto y medio y ocurrió justo cuando once pagadores de la agencia se alistaban para salir a distribuir las remesas enviadas de diversas partes del mundo a sus familias en Nicaragua
Tres de los cuatro sujetos fueron los que entraron hasta las oficinas, donde los pagadores y las cajeras realizaban sus labores cotidianas, mientras otro permaneció afuera vigilando la entrada de la agencia. Según testigos, sólo dos de los asaltantes andaban encapuchados.
“Los majes (asaltantes) entraron normal y cuando ya estaban adentro sacaron de unas mochilas oscuras los fusiles AK, las montaron y a mí y a otro pagador nos golpearon con el AK en la espalda y nos quitaron las órdenes que teníamos listas para entregar”, relató Jáder Díaz Cano.
Un detalle que recuerda Díaz Cano es que cuando los asaltantes estaban colocando el dinero en las mochilas, uno de los ladrones llamó a otro con el nombre de “teniente”, lo cual provocó que el supuesto “teniente” hiciera un ademán como que le iba a dar con el fusil en la cara a su compinche.
PERSECUCIÓN FALLIDA
Al momento del asalto, sólo el pagador José Domínguez Guadamuz se encontraba trabajando en la calle, y asegura que le avisaron por radio que estaban asaltando la agencia.
“Entonces yo como estoy cerquita me regresé y todavía logré ver a los sujetos que iban corriendo en fila india afuera de la agencia. Yo los seguí cuando corrían hacia el lago, pero ellos se subieron a un taxi que los esperaba y los seguí en mi moto hasta el autolote El Chele, donde me hicieron disparos”, dijo Domínguez Guadamuz.
Después de una hora y veinte minutos de ocurrido el asalto, Ronald Radamés Avendaño, conductor del vehículo marca Hyundai, color gris, con placas rojas de taxi número 57-29, se presentó a la Policía de la División Cinco. Estaba muy nervioso, alegaba que él fue interceptado por los asaltantes justo cuando éstos huían con el botín.
Avendaño agregó que después de pasar por la gasolinera Shell del Gancho de Caminos, en el Mercado Oriental, los asaltantes le dijeron que regresara al Barrio Jorge Dimitrov. Una vez en el punto, el conductor del taxi dijo que los delincuentes le ordenaron que no mirara hacia atrás, mientras ellos huían, de lo contrario le dispararían.
La Policía no quedó convencida con la versión de Avendaño, por lo que inmediatamente fue capturado y se convirtió en el primer sospechoso del asalto.
El dueño del vehículo es el señor Iván Martínez, quien es socio de la cooperativa Taxi-Park, y dijo a la Policía que desde hace pocos meses, Avendaño le trabaja como “cadete”.
NO CUMPLEN CON RECOMENDACIONES POLICIALES
El comisionado Francisco Díaz, jefe de la División Cinco de la Policía, afirmó que “diariamente” ha hecho recomendaciones a la gerencia de Rápido-Giros, entre éstas “tener servicios preventivos y servicios de vigilancia, pero ha habido una actitud negativa de parte de ellos”.
Mientras que Sergio Sequeira, gerente administrativo, argumentó que “la gerencia general de la empresa no ha querido poner vigilancia armada, precisamente para evitar enfrentamientos peores, pues si tuviéramos vigilancia armada ahora estuviéramos lamentando un muerto”, consideró Sequeira.
En julio del año pasado, esta misma agencia fue asaltada y en esa ocasión, los cacos se llevaron 53,000 dólares.
CON TODO Y RECIBOS
“Se ha hecho difícil hacer el arqueo para saber cuánto se robaron, porque el dinero se lo llevaron junto con los recibos originales y copias numeradas”, declaró Sergio Sequeira Solari, gerente administrativo