Isabel de CastilloSoció[email protected]
Estoy de acuerdo con Fabián Medina cuando afirma, en su columna “En letra pequeña” (LA PRENSA, 3 de mayo del 2001) que no le luce a una institución como la Iglesia Católica acusar de atentados sin aportar ninguna prueba. Creo que demostrar lo que se acusa es un principio y una obligación del acusador tanto en lo legal como en lo moral.
Nicaragua, a lo largo de los años ha sufrido mucho bajo dictaduras que, señalando y acusando sin ninguna prueba, han encarcelado inocentes, cerrado periódicos como LA PRENSA, y derogado las libertades fundamentales de todos los ciudadanos.
Si el Cardenal Obando tiene pruebas de lo que dice, que las presente. De otra manera estaría dejando en duda su responsabilidad y seriedad con los nicaragüenses, que estamos cansados de palabras que se dicen, luego no se hace nada, y aquí todo sigue igual.