Gabriel Argüello
Parecían ya pasadas las épocas de las prohibiciones, de aquellos ministros y ministerios que mágicamente decidían por el bien o el mal de todos los nicaragüenses, de decidir por los productores, consumidores, elaborando un decreto o una prohibición casi a diario, aquellos magos de micoin, micoex, etc.
Ya es de todos conocidos la prohibición de exportar ganado en pie, con pesos inferiores de 390 kilogramos, según el Ministro para evitar el despoblamiento ganadero.
Es lógico que se preocupe el Ministro por la supuesta escasez de pieles para las tenerías, así como la supuesta escasez de ganado para la matanza en mataderos y rastros nacionales. Bien sabe él que en Nicaragua se mataron más de 318 mil reses en este año (fuente Banco Central de Nicaragua) y apenas se exportaron 94 mil cabezas, todas de ellas machos, lo que representa 30 millones de dólares (una proporción de 3 a 1); y también sabe el señor este, que si se va ganado de sacrificio a Costa Rica, El Salvador u otros países, es porque pagan mejores precios que los mataderos nacionales, ¿Cómo es posible que suceda esto? Si el salvadoreño tiene que pagar fletes, impuestos de exportación, merma del peso etc, y poder ofertar más que la industria local. Algunas explicaciones a esta paradoja podrían ser:
a) ¿Son mas eficientes los extranjeros?
b) ¿Los mataderos locales ganan demasiado?
c) ¿Alguna combinación de ambas cosas?
No obstante, lo anterior no es el problema real, la verdad es que de ahora en adelante los más de 200 mil ganaderos que generan la materia prima, fruto de su trabajo, sudor y esfuerzo quedarían en manos de los precios que tres plantas locales deseen poner; en una mesa de tragos decidirían los precios y cuándo pagar. Y el ganadero, como venadito dentro su huerta: ¡Muerto!
Es que no ha visto, oído o consultado con el gremio que desde que hay competencia los precios del ganado han mejorado considerablemente, que por el efecto del incremento del precio de la leche y la buena venta de sus terneros, los ganaderos ha podido retener la hembra, única forma de garantizar el aumento de la población ganadera.
Este señor ministro cree que desde su escritorio con aire acondicionado, zapatillas y la ausencia total del estiércol de un corral, escuchando sólo a la Industria, solucionará por arte de magia un problema tan complejo como este. Le recordaré que en la época de los “micos”, se prohibió la exportación de ganado en pie y esa época fue la gloria del contrabando, aún con fronteras llenas de minas, ejércitos a ambos lados de la frontera y nunca fueron capaces de evitar esta plaga ¿Cree el Ministro que su Acuerdo Ministerial evitará el contrabando?
No me cabe la menor duda que la ignorancia es atrevida y estoy seguro que este acuerdo fue hecho con gran atrevimiento de su parte. Que viajen a Europa y Taiwan todas las delegaciones que deseen, ojalá les vaya bien y tengan éxitos en sus gestiones, pero no traten de pelar la paloma sin tenerla en la mano, aún está volando, primero tiene que estar en la mano para poderla pelar.
Por último, el señor ministro debe recordar que estamos en el año 2001 y un sector de la economía se esta viendo beneficiado por la globalización, los tratados de libre comercio, etc. No pretenda evitar tal beneficio al país, ya que será recordado por la historia como el destructor de la ganadería de Nicaragua.
* El autor es ganadero.