Las pequeñas mineras trabajan duro y ganan poco.

Mineras de La Libertad se arriesgan por poco

Gran esfuerzo y amplio peligro no son compensados Gabriela Roa Romero [email protected] El trabajo que realizan muchas mujeres que laboran organizadas en cooperativa o por cuenta propia en la Mina La Libertad, fue descrito por las mismas obreras como una labor muy dura, peligrosa y poco remunerada, en un diagnóstico efectuado por el Movimiento de […]

  • Gran esfuerzo y amplio peligro no son compensados

Gabriela Roa Romero [email protected]

El trabajo que realizan muchas mujeres que laboran organizadas en cooperativa o por cuenta propia en la Mina La Libertad, fue descrito por las mismas obreras como una labor muy dura, peligrosa y poco remunerada, en un diagnóstico efectuado por el Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas “María Elena Cuadra”.

“Este trabajo no es digno, uno ahí tiene la vida comprada”, dijo una de las encuestadas en el diagnóstico sobre “Las condiciones sanitarias y laborales en las que trabajan y conviven las mujeres de la Mina La Libertad”.

“Se trabaja con miedo, porque en cualquier momento se viene un tajo encima”, confesó otra trabajadora. “La labor es pesada, se sufre mucho y se enferma de hongos y artritis”, agregó una tercera.

MINERAS Y… AMAS DE CASA

La labor de estas mujeres comienza a las seis de la mañana, y a las cuatro de la tarde regresan a sus casas para continuar trabajando en los quehaceres domésticos.

Las pequeñas mineras trabajan en los lugares que habían sido entregados en concesión a Greenstone Resources Ltd., entre ellos los tajos abiertos abandonados.

El cierre de esta empresa minera hace más de un año, aumentó el desempleo, bajaron las ventas para el comercio local, recrudeció la pobreza, y el consumo del licor se incrementó al igual que la violencia intrafamiliar, según el diagnóstico.

INGRESOS ESCASOS

Por la falta de fuentes de empleo, estas mujeres trabajan en la mina arrancando broza en la superficie o en los túneles.

“Este trabajo no garantiza un ingreso fijo, porque la pequeña minería se paga según la cantidad y calidad de la producción que puedan acumular en cierto período”, dicta el estudio.

En el diagnóstico se señala que la mitad de las familias obtienen un ingreso que oscila entre 200 córdobas a 1,000 córdobas mensuales.

Los bajos ingresos tienen su efecto en la alimentación de la familia, que consiste en arroz, frijoles y tortilla, sólo en una de cada cinco familias se consume leche todos los días. Apenas dos de cada cien familias come carne.

SEGURIDAD ESCASA

En cuanto al uso de equipos de seguridad personal que utilizan las mujeres que trabajan en la pequeña minería el diagnóstico reflejó que sólo el cinco por ciento utiliza mascarilla, el 27 por ciento guantes, el 37 por ciento usa capotes por las constantes lluvias y debido al agua que se almacena en los hoyos.

El 22 por ciento utiliza casco, el 20 por ciento lentes corrientes, —ni siquiera son especiales para este tipo de labor— el cuatro por ciento usa botas de hule, y el uno por ciento utiliza delantales y gabacha.

Es decir, que las mujeres prácticamente no tienen medidas de protección y algunas recordaron que muchas veces resultan golpeadas por las piedras.

MAS ENFERMEDADES

Además, a menudo manipulan químicos para procesar el oro que son muy perjudiciales para la salud, porque son metales altamente cancerígenos que producen problemas en la piel, las vías respiratorias, los huesos, y fuertes dolores de cabeza.

Al respecto, las mujeres mencionaron en el diagnóstico que las enfermedades más comunes que padecen son de tipo respiratorias, hongos en los pies debido a la humedad en los túneles, quemaduras, lesiones, debido a derrumbes de tierra, artritis, dolores de cabeza, problemas nerviosos y hemorragias.

IGNORANCIA Y VIOLENCIA

El índice de analfabetismo entre las mineras es de 22 por ciento. El mismo porcentaje señaló que sufre de violencia física y 39 por ciento de maltrato verbal por parte de sus padres, ex maridos o pareja actual.

“Creemos que la realidad que viven estas mujeres es aún más grave porque muchas no quisieron opinar al respecto”, concluyó el estudio.

Para el diagnóstico se encuestó a 300 mujeres, en su mayoría con edades entre los 16 y 40 años.

RECOMENDACIONES

– En el diagnóstico se señala que es urgente para las mujeres que laboran en la Mina La Libertad, solucionar la situación de Greenstone Resources Ltd., cerrada hace más de un año.

– La Cooperativa de Pequeños Mineros de la Mina La Libertad plantea como alternativa trabajar en un proyecto de desarrollo que implique la adquisición de nuevas tecnologías para continuar el trabajo artesanal.

– También, creación de mecanismos de seguridad y protección en el trabajo, proveyéndose de los equipos de seguridad e higiene.

– Un programa de sensibilización sobre los efectos de las actividades mineras en salud y medio ambiente para los mineros y la población en general.

– Promover iniciativas de ley para proteger a las pequeñas mineras, juntando esfuerzos con grupos nacionales del gremio y Organismos No Gubernamentales.

– Crear programa de becas de estudio para las mujeres, así como un programa de apoyo y asesoría legal para ayudarlas en la defensa de sus derechos.

– Fundar un fondo social para darles apoyo económico para la atención médica, ginecológica y dental.  

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