Victoria Loguinova (AFP)
ASTANA, KASAJASTAN.- El primer “turista del espacio”, Dennis Tito, regresó este domingo a la Tierra en perfecto estado de salud, tras un vuelo de ocho días que había calificado de “viaje al paraíso”, con el que se inaugura la era del turismo espacial.
Después de pasar ocho días en el espacio, seis de ellos a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS), el millonario norteamericano y sus dos compañeros de viaje rusos aterrizaron en la República de Kazajastán a las 05h35GMT del domingo, a 52 grados de latitud norte y 66 grados de longitud este, según la dirección federal rusa de los servicios espaciales de búsqueda y rescate.
Tras un breve descanso para volver a acostumbrarse a la gravedad y un control médico, que reveló su buen estado de salud, Tito se desplazó en helicóptero a Astana, la capital, antes de subir a un avión con rumbo a Moscú.
Las imágenes transmitidas por videófono momentos después del aterrizaje de la cápsula de descenso, difundidas por el canal estadounidense de televisión CNN, mostraban al empresario resplandeciente, estrechando manos a su alrededor.
“No ha habido ninguna dificultad en absoluto. Era perfecto. Era el paraíso. Mi sueño se ha hecho realidad”, declaró a la AFP en la estepa de Kazajastán.
En cuanto a la posibilidad de llevar a cabo otro vuelo espacial, Tito respondió primero negativamente, explicando que habían otras personas que debían tener la posibilidad de hacerlo, aunque después añadió que “quizás dentro de tres años”.
Efectivamente, ya hay otros candidatos para repetir la aventura de Tito, y Moscú, satisfecha con este primer éxito, tiene la intención de continuar con la experiencia. Se están llevando a cabo negociaciones con el siguiente candidato, cuya identidad sigue siendo confidencial, y Tito anunció desde el espacio que iba a proponer otros cuatro candidatos a Rusia.
El presidente del constructor espacial ruso Energuia, Iuri Semionov, declaró tras el aterrizaje de Tito que la comercialización espacial tomaría a partir de este momento un nuevo “punto de partida” y se declaró confiado en llegar a un compromiso con sus adversarios norteamericanos.
Dennis Tito pagó a los rusos 20 millones de dólares para hacer realidad su sueño, una cantidad considerable para el sistema espacial ruso, falto de financiación.
A ello se suman consideraciones de orden político. Rusia pudo demostrar al mundo entero y, en primer lugar a los propios rusos, aún conmovidos por la reciente pérdida de la Mir, que tiene derechos en la ISS y que Estados Unidos no puede comportarse como el dueño y señor de la estación orbital.
ANTIGUA RIVALIDAD
La histórica rivalidad entre las dos potencias espaciales (Rusia y EE.UU.), cuyas raíces se remontan al vuelo del primer Sputnik ruso en 1957, y al primer hombre al espacio, Yuri Gagarin, en 1961, parece continuar a pesar de la caída del comunismo.