- Juan Pablo II vuelve a agregar un singular dato en la historia del catolicisimo
Cables combinados
DAMASCO.- Juan Pablo II entró ayer a las 18H05 locales (15H05 GMT) a la Mezquita de las Omeyas en Damasco, convirtiéndose en el primer Papa de la Historia que entra en una mezquita.
El Papa cruzó el umbral de la Mezquita en medio de los aplausos de la muchedumbre y acompañado por el Mufti de la república Siria, Jeque Ahmed Kaftaro.
A continuación, entró en una sala situada a la izquierda de la puerta de entrada, donde se sentó para escuchar cómo los responsables de la mezquita le explicaban la historia del templo.
En esa sala se descalzó antes de ponerse unas pantuflas blancas para que pasara a la sala de oración.
ANTE TUMBA DE JUAN BAUTISTA
Encorvado, avanzando lentamente y apoyado en su bastón, se dirigió en compañía de los dignatarios musulmanes hacia la tumba de San Juan Bautista, uno de los discípulos de Jesús.
Apoyado con su mano derecha en una columna y la otra en su bastón, con los ojos prácticamente cerrados, el Sumo Pontífice dio la impresión de recitar una oración silenciosa, según las imágenes difundidas por la televisión siria.
Se paró casi un minuto ante la tumba, en cuyo interior se halla un ataúd con las reliquias de San Juan Bautista, al que los musulmanes veneran como un profeta precursor del Islam y a quien llaman Yahya.
Juan Bautista, uno de los discípulos de Jesús, fue decapitado por Herodes, y su cabeza rodó, según la tradición eclesiástica, hasta Damasco.
A continuación, el Papa regresó al patio y se colocó entre el Mufti y el ministro de las Waqf (asuntos religiosos), Mohammad Zyada, bajo las tres arcadas con columnas corintias, delante de la puerta principal de la sala de oración, coronada con un gran mosaico que representa el paraíso, según su interpretación.
La mezquita se erige en el terreno que ocupó una iglesia hace 12 siglos y algunos sirios se preguntaban si el Papa trataría de reclamar el sitio para la cristiandad, recordando épocas de conflicto entre musulmanes y europeos.
La ceremonia comenzó con la lectura del Corán.
PAZ ENTRE MULSUMANES, CRISTIANOS Y JUDIOS
– Tras su visita a la mezquita a la Omayyad de Siria, el pontífice católico exhortó a musulmanes y cristianos a “volverse uno a otro con sentimientos de hermandad y amistad, de modo que el Todopoderoso pueda bendecirnos”
– Por su parte, el líder religioso musulmán Kuftaro, retomó el tema que es familiar desde su llegada el viernes: Siria pide a los cristianos que se unan a los musulmanes contra judíos y sionistas.
– El mufti acusó a Israel de atacar a los palestinos y destruir sus hogares, y pidió a Occidente que “tome una posición que vaya más allá de las decisiones justas, las oraciones y los deseos… con el fin de detener esta brutal masacre contra los hijos de Jesucristo y Mahoma”.