- Continúa su recorrido por tierras de
Medio Oriente
AFP
DAMASCO.- Los cristianos de Siria, entusiasmados y emocionados, salieron este sábado por la noche a las calles del casco viejo de Damasco para brindar una triunfal acogida al Papa Juan Pablo II con motivo de su primera etapa en la capital.
Por otra parte, el presidente sirio Bachar al Assad aseguró este sábado al Papa que Siria “es y seguirá siendo siempre el país de la tolerancia”, informó la agencia oficial de noticias SANA.
“Siria fue en el pasado un país de tolerancia, lo es actualmente y lo seguirá siendo siempre”, afirmó Assad durante una reunión con el Sumo Pontífice el palacio presidencial en Damasco, según la misma fuente.
A lo largo de las callejuelas que llevan a la catedral greco-ortodoxa Santa María, hombres, mujeres y niños esperaron con paciencia a Su Santidad enarbolando banderas con los colores de Siria y del Vaticano.
Tan pronto como apareció el papamóvil, los habitantes de Damasco, reunidos en balcones, lanzaron pétalos de rosas y los aplausos retumbaron por todas partes.
Unos 700 privilegiados fueron invitados a la catedral mientras que casi 1,200 personas se congregaron en el patio adyacente al patriarcado.
Los tres patriarcas de las Iglesias orientales, con sede en Damasco, greco-ortodoxa, Ignacio IV Hazim, greco-católica, Gregorio III Lahham, y sirio-ortodoxa, Zakka I Iwas, entraron en la catedral junto al Sumo Pontífice.
Durante la ceremonia, el patriarca greco-ortodoxo ofreció dos medallas y una cruz al Papa, que apareció en la escalinata de la catedral con ellas colgadas alrededor del cuello.
En su discurso dirigido a los dignatarios presentes, el Papa instó a la unidad de las Iglesias de Oriente.
El patriarca Ignacio IV Hazim se hizo eco de las palabras de Juan Pablo II exhortando a “una teología de la reconciliación” entre las Iglesias orientales.
“Ustedes conocen los obstáculos para la unidad, corresponde a cada una de nuestras iglesias contribuir a superarlos, cada una según la responsabilidad histórica que le incumbe”, prosiguió Hazi.
En su discurso en el aeropuerto de Damasco, el presidente sirio dio la bienvenida a Su Santidad, declarando: “Usted es un huésped querido de un pueblo en el que todos los individuos adoran al Dios único”.
En los muros de la “carretera derecha”, utilizada por San Pablo para entrar en Damasco y por el Papa después de la reunión ecuménica, fueron colgadas banderolas con lemas como “la justicia y la paz (están) en el corazón de los mensajes religiosos”.
UNIDAD ECLESIASTICA
– El Papa Juan Pablo II llamó este sábado a la Unidad de las iglesias de Oriente, durante un encuentro ecuménico en el patriarcado griego ortodoxo de Damasco.
– “Esperamos que los diferentes patriarcados que existen actualmente encuentren los caminos más adaptados para conducirles a la plena comunión”, dijo ante el patriarca griego católico Gregorio III Lahham, el patriarca griego ortodoxo Ignacio IV Hazim y el patriarca sirio ortodoxo Zakka Ier Iwass.
– El Papa sólo leyó el primer párrafo de su discurso, en francés. El vicario patriarcal griego católico de Damasco, monseñor Isidoro Battica, tomó el relevo a continuación ante una asamblea de dignatarios religiosos cristianos, en la catedral Santa María de los ortodoxos.