Muy linda la narración de don Mario Fulvio Espinoza, sobre el juego del trompo. Yo jugué mucho y tenía un hermoso trompo de guayacán que los secos no le hacían ni cosquillas. Sin embargo, no estoy de acuerdo cuando dice que la Guardia Nacional o “jocotes cocidos” como les llama, decomisaban los trompos con que jugaban los muchachos. Jamás recuerdo que esto nos haya sucedido. Lo que la GN decomisaba eran “las tabas” o juego con unos huesos que muchos, especialmente muchachos mayores, jugaban apostando a “carne o c…”. No puedo explicarme porqué en cada artículo que escriben en LA PRENSA sobre cualquier tema interesante, tienen que mencionar a la GN o “la dictadura” como “los malos de la película”. ¿Será que de no ser así, no les publican los artículos? Reciba don Mario un afectuoso saludo.
David Bayardo Muñiz
San José, CAL. USA.
Nota del redactor
Yo fui víctima de ese abuso de la GN. Me llevaron preso por jugar trompo a la 10ª. Sección de Policía del Barrio Monseñor Lezcano. También me consta que se capturaba a los jugadores de trompo en los Barrios de Santo Domingo, Los Ángeles y Sajonia.
Gracias por leerme.
Mario Fulvio Espinoza.