Prospectos… ¿dónde?

Tito Rondó[email protected] Hace unos días estalló una minicontroversia debido a que dos scouts de Grandes Ligas presentes en el Campeonato Nacional Mayor “A” de Bluefields dijeron que no habían detectado a ningún prospecto. El “diario oficialista” (el que sigue la línea de Carlos García) inmediatamente se dio a la tarea de desmentir a los expertos, […]

Tito Rondó[email protected]

Hace unos días estalló una minicontroversia debido a que dos scouts de Grandes Ligas presentes en el Campeonato Nacional Mayor “A” de Bluefields dijeron que no habían detectado a ningún prospecto.

El “diario oficialista” (el que sigue la línea de Carlos García) inmediatamente se dio a la tarea de desmentir a los expertos, asegurando que había muchos prospectos…

En primer lugar, el número de prospectos que produce Nicaragua es limitado. De las primeras dos o tres décadas de nuestro beis posiblemente solamente José Angel “El Chino” Meléndez, “El Zurdo” Argüello, quizás Eduardo López “Mario Patón” y dos o tres más hubiesen podido llegar a Grandes Ligas si todas las circunstancias hubieran sido favorables.

De los treintas y cuarentas, Jonathan Robinson, Stanley Cayasso y alguno que otro.

Es difícil hablar de los cincuentas, pues lanzadores como “El Zurdo” Manuel Mendoza, “El Zancudo” Bustos, “Mundito Roberts” y muchos más tenían una velocidad meteórica, y no se sabe si en otro ambiente más propicio hubieran aprendido, y si no se les arruinaba el brazo, llegaban.

De la Liga Profesional es claro que Rigo Mena y Duncan Campbell tenían facultades de Grandes Ligas, igual que René “El Ñato” Paredes, a quien lo paró el brazo.

En los setenta surgieron cinco big leaguers, y en los ochenta y primera mitad de los noventa ninguno, pero había varios con talento suficiente.

Es hasta que Carlos García se olvida de su manía, “los menores”, y vienen los importados y los exprofesionales y hasta los profesionales activos a mejorar nuestra pelota que empieza la siguiente camada, encabezada por Vicente Padilla y Oswaldo Mairena (ya que Marvin Benard se pulió en Estados Unidos).

Con todo esto quiero demostrar que prospectos hay. La siguiente pregunta es, ¿por qué no estaban en Bluefields?

En primer lugar, hay que distinguir. Países que tienen una liga propia que no sea invernal, como México y Nicaragua, tienen dos clases de prospectos, unos del Beis Organizado, y otros para la propia liga.

Por ejemplo, los que vimos a Oscar Torres lanzar por primera vez en el Beis Especial nos dimos cuenta que era excelente prospecto para Primera División; cuando vimos a Gonzalo López era obvio que era prospecto de Grandes Ligas.

Los scouts no están interesados en firmar prospectos para la liga nica, aunque así parezca algunas veces. Segundo, últimamente se ha firmado a muchos chavalos (Gonzalo, Faran Dometz, Denis Gallo, Ernesto Garay, Lenín Aragón, Ofilio Castro), por el momento la mesa está casi barrida.

Por otra parte, sí hay prospectos para Primera División, entre ellos Francisco Leal, chontaleño que estuvo en el Norte en el Especial, pero por razones de trabajo solamente tuvo 16 turnos. Fuera de forma, bateó .375.

Es igual a lo que ha pasado en Grandes Ligas con Erubiel Durazo o este año con Willis Roberts; los peloteros están ahí, lo difícil es reconocerlos.  

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