Dedicado a: Martha M. Altamirano P.
No importa, si el amor de tu vida ha partido.
No importa, si esos recuerdos te estremecen el alma.
No importa; si piensas que ya no hay esperanzas.
No importa; si has perdido la fe en el amor.
No importa; si sientes que tu vida se acaba poco a poco.
Lo que sí importa es: que te quiero mucho, ¡Anímate!
Sigue adelante…
Allan Evenor Zeledón Rodríguez
Jinotega, Nicaragua