- El humo se
podría disipar
solamente con
la caída de
fuertes lluvias
Freddy Cuevas (AP)
TEGUCIGALPA.- El gobierno mantenía cerrado ayer por segundo día consecutivo el aeropuerto internacional Toncontín de Tegucigalpa debido al humo causado por más de 1,200 incendios forestales alrededor de la capital hondureña. La visibilidad está reducida a menos de 2 kilómetros”, dijo a la AP Evaristo Zúniga, vocero de Aeronáutica Civil.
Añadió que “ignoro cuánto tiempo estarán suspendidos los vuelos, todo depende de una mejoría del clima”. El gobierno estima que el humo podría disiparse sólo con fuertes vientos o lluvias ininterrumpidas, que son esperadas a finales de mayo o principios de junio con la llegada del invierno en la región. Para volar en Toncontín se requiere una visibilidad mínima de cuatro kilómetros porque la pista está situada en una hondonada rodeada por colinas.
Zúniga indicó que “la torre de control de Toncontín sólo autoriza los vuelos en forma manual, que son pocos… y el problema es causado por las quemas en las zonas central y sur del país”. Los vuelos han sido desviados al aeropuerto internacional La Mesa de San Pedro Sula, el segundo de Honduras, a 180 kilómetros al norte de Tegucigalpa. Los incendios forestales ocurridos en los últimos dos meses han generado temperaturas de hasta 40 grados centígrados y densas nubes de humo sobre grandes zonas.
AGRICULTORES SON LA CAUSA DE ESTA DESGRACIA
– La espesa humareda ha formado una capa de entre 6 y 10 kilómetros de altura sobre la mayor parte del territorio hondureño, particularmente en los cielos de Tegucigalpa. Los incendios son causados anualmente en Honduras por el descuido de los agricultores que pierden el control al quemar la hierba en sus terrenos de cultivos, según el gobierno.
– El intenso calor provocado por las llamas ha evaporado las aguas de los embalses de las represas y dañado las fuentes de agua que abastecen a los 6,5 millones de habitantes de Honduras. En los últimos tres años, el gobierno ha cerrado casi un mes los cuatro aeropuertos del país por el humo de los incendios forestales, los que causan anualmente el 40% de las enfermedades respiratorias y cardiovasculares entre la población hondureña y pérdidas superiores a los 1,200 millones de dólares.