- Microfinancieras dicen sentirse afectadas por Ley para cafetaleros y regulación de tasas de interés
- Advierten suspensión de créditos para ciclo agrícola que recién inició
Martha Danelia [email protected]
La posibilidad de que pequeños productores no reciban financiamiento de las instituciones de microfinanzas para la siembra de primera, quedó establecida luego que el vicepresidente de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), Víctor Tellería, anunciara que así lo han decidido varias entidades miembros de Asomif a causa de las regulaciones en las tasas de interés recientemente establecidas.
Explicó que esta decisión la han tomando porque se sienten afectados por la Ley de Reformas a la Ley 176 o Ley Reguladora de Préstamos entre Particulares y la Ley de Suspensión de los Juicios y Ejecuciones de Sentencias por Deudas Contraídas por los Productores de Café de Nicaragua aprobada recientemente.
La primera, establece que el interés anual máximo con que se puede pactar préstamos entre particulares será la tasa promedio ponderada que cobran los bancos comerciales, siendo para mayo no mayor al 16.66 por ciento, de acuerdo con un aviso del publicado por el Banco Central de Nicaragua (BCN).
La segunda ley en mención suspende por 300 días los intereses moratorios a los cafetaleros con deudas en el sistema financiero además de prohibir los embargos y encarcelaciones.
“Sé que hay algunas instituciones que han tomado esa decisión (de no otorgar créditos agrícolas), aunque haya voluntad será imposible ante esas dos leyes, primero me dicen cuánto te voy a cobrar y después no te puedo cobrar, entonces lo más probable es que aquí se cerrará el crédito a sectores como el agropecuario que es de los más complicados”, declaró Tellería.
Advirtió que, de no revertirse esta situación, no sólo este sector se verá afectado sino que también el comercio, industria y servicios que demandan créditos de las microfinancieras. Antes del anuncio del BCN, el techo máximo anual con el que trabajaba Asomif es de 60 por ciento anual.
“Qué pasará en este mes de mayo donde la gente demanda mayor volumen de crédito y las instituciones de microfinanzas nos vemos atados, de brazos cruzados porque nos han impuesto una ley, un techo, entonces qué pasará con este sector informal que es sumamente ente importante y grande en el país, qué pasará con esa gente, eso no lo previeron los diputados, pensaron sólo en sus votos y no en esta gente”, sentenció.
Auguró que lo que viene es un “serio problema”, porque en este momento, ninguna de las instituciones de microfinanzas, agrupadas en Asomif, están otorgando crédito porque están valorando el efecto que tendrán en sus operaciones financieras estas leyes.
“Luego vendrán los ay, ay, ay, porque cuando venga esta gente a las instituciones de microfinanzas y empiezan a ver que no se puede otorgar crédito irán a caer a los usureros, a quienes se querían regular, pero que no los regula nadie, entonces quién es el beneficiado, el usurero”, agregó.
Actualmente Asomif cuenta con una cartera crediticia de 650 millones de córdobas con las que se benefician unas 130,000 cabezas de familia.
PREOCUPADOS
Alvaro Fiallos, directivo de la Unión Nicaragüense de Agricultores y Ganaderos (UNAG), expresó que esta decisión de las microfinancieras “viene a ser una complicación mayor. Ya de por sí, el ciclo agrícola viene deprimido por la sequía del año pasado, la baja de los precios internacionales, ahora le agregamos la falta de créditos de estas microfinancieras, entonces podemos esperar una crisis casi de quiebra”.
CONTROVERSIAS
– El diputado Wálmaro Gutiérrez, impulsor de la reforma de la Ley 176 dijo que se incluyeron a las microfinancieras en una artículo transitorio porque no existe un marco regulatorio que defina sus funciones.
– No obstante, Víctor Tellería, de Asomif, dijo que el hecho que te establezcan el techo máximo sin saber el impacto que esto iba a tener en las microfinancieras y el empresario como tal “ha sido un error”.
– “Qué implica. Por un lado una revisión interna en las instituciones para detectar cuánto es lo que se dejará de percibir en concepto de ingreso, entonces posiblemente, esto implique reducción de personal, cierre de oficinas, menos volumen de crédito para el sector, abandono del sector agropecuario, del sector microempresarial”.