Mario J. Gonzá[email protected]
A Nicaragua le llamamos… “Tierra de Lagos y Volcanes”. Dos recursos naturales que deberían de garantizar a todos y cada uno de los nicaragüenses del “siglo 21” el acceso diario e ininterrumpido a los servicios indispensables de agua y luz. ¿Cuál es uno de principales lamentos de todos los nicaragüense hoy día?… La falta de agua y luz, y cuando se logra su acceso, entonces el alto costo de estos servicios… “Tierra de Lagos y Volcanes” = “Agua y Luz”. Nicaragua cada día más se convierte en un país consumidor y menos productivo. Estamos en medio de una crisis de producción enorme. En la industria bananera varias empresas han fracasado. El arroz de Nicaragua ha llegado a valer más para el consumo interno que el arroz importado… del café ya ni hablemos… algodón ya no se siembra.
La integración de Nicaragua al ALCA es un arma de dos filos. Si el objetivo es alcanzar un mercado más amplio, “siempre y cuando tengamos algo que exportar…”. Hay quienes opinan que con un mejor mercado entonces podremos cultivar más y exportar más… mientras nuestros costos de producción sean mayores y veamos un arroz americano de igual o mayor calidad a un precio igual o menor al nuestro eso es un absurdo… El ALCA beneficiará y traerá progreso a esos países que tengan algo que exportar, a los otros tiene el potencial de ahogarlos…
En la zona de Carazo el racionamiento de agua es diario y aún cuando no hay agua, el cobro mensual de este producto son 2 y 3 veces mayores… Nos están vendiendo “aire”, llevamos más de 15 años en esto sin una solución definitiva. Por favor, somos dueño de “La Tierra de Lagos y Volcanes” en el siglo 21. Nicaragua debe de producir los 12 meses del año no sólo cuando haya “movimiento de luna. No podemos pensar en cultivos tecnificados sin los servicios básicos; no podemos decir que estamos luchando para bajar la pobreza cuando el obrero necesita 2 y 3 horas diarias para el acarreo de agua para solamente subsistir. No podemos esperar mejores inviernos y ayudar al medio ambiente cuando seguimos despalando y la mayor parte de los nicaragüenses necesitan leña para cocinar. No podemos pensar en menores costos cuando los préstamos y/o ayuda internacional es canalizada por la banca privada. La limosna internacional va a ser cada día menor… ¿Qué vamos a hacer entonces?
¿Vender nuestros recursos naturales?
Señores miembros del Gobierno, todos, necesitamos respuestas concretas, necesitamos acción inmediata. Garantícennos las necesidades básica para levantar la producción y déjennos el resto a nosotros.