- ¿Habrán los caudillos previsto una salida constitucional, si se enredasen las elecciones de noviembre?
Emilio Alvarez Montalván*
La mayoría de los analistas coinciden en que el escenario electoral nicaragüense encierra todavía muchas incógnitas, lo que equivale a decir que hay incertidumbre sobre la manera que habrá de resolverse aspectos básicos de los comicios. Ello es típico de una cultura política parroquial y autoritaria donde no hay instituciones confiables y cualquier cosa puede pasar. Ello mantiene al votante a la expectativa, para luego abstenerse.
Para empezar, está pendiente la aceptación de las firmas del PC y cómo reaccionarían los donantes frente a esa exclusión. Y lo más intrigante, la anunciada inhibición del Dr. Alvarado Correa como candidato a vicepresidente por el PC: ¿contaría con el apoyo del FSLN, al que le conviene facilitar la división del sector centro-derecha? En ese mismo campo si el FSLN aceptase la participación de Alvarado, ¿qué represalias le espera del PLC?, ¿acaso la candidatura del Ing. Jarquín está a prueba de reparos?.
Por otra parte, cómo votará el magistrado Roberto Rivas Reyes, teóricamente el centro de la balanza del CSE, primo del Dr. Alvarado Correa y vicerrector de UNICA?. ¿Y a propósito, cuándo fallará la CSJ, que mantiene engavetado el recurso de amparo del Dr. Alvarado, o es que espera se produzca primero la sentencia del CSE, para lavarse las manos? La otra interrogante es si el plan de Ortega de convocar a una Constituyente post electoral si ganase ¿encontraría el apoyo del PLC? ¿Sería ese el momento de un triunvirato?. Si en cambio triunfa Bolaños, ¿cómo quedaría su período, en el caso los dos caudillos convocasen a una Constituyente? Si ésta se realiza, ¿cómo conciliar al Estado populista-parlamentario estilo Chávez que planea Ortega, con el anuncio del Ing. Bolaños de eliminar de la Cn. todo lo que huela a parlamentarismo y a pactismo?
A su vez ¿quién reemplazará a Alvarado en la fórmula del PC, en el caso que lo corten? ¿Será Cuadra Lacayo, quien a pesar de anunciar abstención, manifestó recientemente su apoyo al PC? ¿Sería aceptado el ex jefe del Ejército por las bases del PC, o preferirán al Ing. Ernesto Leal, quien ha tenido la paciencia de esperar su turno? ¿O más bien, esa candidatura de Cuadra Lacayo, sería un fuetazo que empujaría a los conservadores disidentes a apoyar a Bolaños?
Otra pregunta que flota es, ¿en qué momento el Ing. Solórzano endosará a don Enrique, o es que espera le hagan justicia, a sabiendas que el fallo puede prolongarse, si la causa fue incoada en la sala penal controlada por el FSLN?.
Finalmente, está pendiente la decisión que adoptarán los convencionales del PLC frente a las curules comprometidas por la cúpula PLC, a Camino Cristiano, ex PR y eventualmente a los conservadores.
No obstante, hay algunas respuestas contundentes. Por ejemplo, las fórmulas presidenciales FSLN y PLC, están firmes como un peral. En todo caso, la decisión de descartar a elementos juveniles a la vicepresidencia del FSLN apartando a cuadros tradicionales, ¿habrá desánimo a las bases del partido rojo y negro?. Por lo demás, ¿qué papel jugará la familia conservadora no oficial, que apoya al binomio Bolaños-Rizo? ¿será un arreglo institucional o una adhesión de personalidades? Y en las transacciones con los grupos de poder económico no liberal, pero preocupados por el indeseado regreso al poder del FSLN, ¿a qué llegó el PLC?
Finalmente, ¿habrán los caudillos previsto una salida constitucional, si se enredasen las elecciones de noviembre? Debe recordarse que se necesitan cinco magistrados del CSE para formar quórum y si el FSLN alega fraude porque quedó muy cerca del ganador y monta asonadas violentas, no habría sentencia. Evitemos ese escenario de incertidumbre estimulando la participación ciudadana, porque si hay dudas de legitimidad aplicarán la “cláusula democrática” aprobada en Quebec.
* Ex canciller de la República.