Quisiera que mi pensamiento viajara
a través del éxtasis del tiempo
y tan sólo regresarlo en el momento que
estuve junto a ti, para volverte a mirar
para volverte a amar.
Si la mentira existiese, te dijera que;
falta no me haces
pero en el infinito profundo de mis sentimientos
tu imagen aún vive y todavía dulcemente oigo tu voz,
si la esencia de tus labios de jazmín
estuvieran conmigo aunque fuera por un momento,
o por un instante serviría de algo este amor que te tengo.
Hoy tan sólo el recuerdo ha quedado
de todos lo que fuimos ayer
a veces me pregunto si tú me recuerdas
como yo te recuerdo a ti.
Y si estuvieras IRMA como estás en mis sueños
no tendría en el corazón la tristeza que hoy siento.
Cada vez que renazca una primavera más
se abrirá un espacio entre tú y yo
donde por siempre nacerá el regocijo y la nostalgia.
Regocijo, por el cantar de los pinos
y la suerte de haberte conocido
y nostalgia porque la bonita
sonrisa, amistad y amor que un día tuvimos
pronto se perderá en el vacío y en las
constelaciones del silencio y el recuerdo.
Francisco José Márquez