Tuvo que chocar la Policía Nacional con los protestantes, y correr la sangre, para que las pretensiones municipalistas de Mulukukú salieran a luz, a pesar de ser una gestión de más de una década. LA PRENSA/LARIOS.

Pobladores: “Que los impuestos se queden aquí”

José Adán Silva [email protected] Una de las principales protestas de los pobladores de Mulukukú, es que sus impuestos siempre se van para Siuna y Paiwas, y al pueblo no le queda nada. Al menos es lo que manifiesta el líder comunal y transportista del sector Epifanio Altamirano Valle, de 60 años. “Los motivos de los […]

José Adán Silva [email protected]

Una de las principales protestas de los pobladores de Mulukukú, es que sus impuestos siempre se van para Siuna y Paiwas, y al pueblo no le queda nada.

Al menos es lo que manifiesta el líder comunal y transportista del sector Epifanio Altamirano Valle, de 60 años.

“Los motivos de los que estamos apoyando esta huelga, es porque tenemos ya más de 6 años de lucha. Y lo hacemos porque no sólo ha sido una promesa electoral del Presidente Arnoldo Alemán, sino porque este pueblo está creciendo y cada vez tenemos mayores necesidades, y los gobiernos regionales no nos ayudan en nada”, dijo Altamirano, quien dice ser fundador de Mulukukú.

Según el transportista, las promesas de elevar a municipio Mulukukú vienen desde finales de 1989, cuando los sandinistas anunciaron que dejarían la administración del pueblo en manos de Río Blanco, o que buscarían cómo dejarlos con una administración independiente.

“Hemos cumplido con los requisitos. Hemos entregado las firmas de respaldo, hemos solicitado y enviado cartas al presidente y a la Asamblea Nacional, a todo el mundo y nada, sólo promesas. Cada vez que se acercan las elecciones, o necesitan de nosotros, ahí viene la promesa, pero no nos cumplen, y estoy cansado de gastar un pijazo de gasolina en ir a Siuna a pedir un jodido papel”, exclamó.

Según él, nada de lo que recaudan en el pueblo queda ahí. “Nos quitan, pero en el pueblo nada queda para la inversión. Todo se lo llevan para Siuna y Bocana de Paiwas, y nosotros que pagamos impuestos y todas las gestiones, tenemos que recorrer más de 100 kilómetros para llegar a hacer una gestión que a veces nos lleva varios días. Eso no es justo”, dijo el transportista, descartando motivaciones políticas en el asunto.

Se quejó de que en Mulukukú hay dos auxiliares de alcaldes; uno para Siuna y otro para Paiwas. “Ninguno de ellos se mantiene en el pueblo, y para ubicarlos hay que viajar a Siuna o a Paiwas. Hay ciudades grandísimas donde hay un solo alcalde, y aquí hay dos auxiliares que no hacen nada y nunca están. A ellos se les paga con nuestros impuestos, y nunca hacen nada por nosotros. Cada uno jala para su lado. ¿Y nosotros? Trabajamos de balde, pues”, se quejó Altamirano.  

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