- El más grande de nuestros atletas, será homenajeado hoy
Edgard Tijerino [email protected]
En un país como el nuestro, que se ha caracterizado por la escasez de valores de indiscutida jerarquía y mayúscula trascendencia, la figura de Alexis Argüello, adquiere cada día que pasa nuevos y más sutiles destellos, lanzándonos un reto: ¿Cuándo otro como él?
Difícil, muy difícil… ¿Desde cuando andamos buscando un Presidente verdaderamente funcional para un país en permanente crisis, carcomido por una corrupción que se expande escalofriantemente?… Y, no lo encontramos.
¿Cuándo otro como Rubén?… Otro Armando Morales, otro José de la Cruz Mena, otro Carlos Mejía… ¿Cuándo otro tan grande como Alexis Argüello?
Esta noche, en el local del Salón de la Fama en el Estadio Nacional, Alexis Argüello, el Flaco Explosivo, el púgil que fue capaz de mantenernos atrapados por la emoción de disfrutar sus proezas a lo largo de 10 años entre 1974 y 1983, y que más adelante nos hizo admirarlo como un atleta irrepetible, tomará el micrófono para agradecer su fácil selección como Atleta del Siglo.
Después de aquellas dos peleas exageradamente dramáticas con Aarón Pryor, la imagen de Alexis creció más entre nosotros… Lo vimos resistirse a morir atravesando por todos los riesgos imaginables, tratando de demostrarnos que siempre es demasiado temprano para abandonar una lucha, para dejar de perseguir un objetivo, para ceder espacio a la adversidad… Desde entonces, hemos estado hablando sobre su glorioso pasado que incluye tres coronas mundiales y por lo menos, una docena de peleas agobiantes, sangrientas, crueles, estrujantes.
Fue siempre, en medio de lo tenebroso que es el boxeo, un hombre puro, con una franqueza tan directa y cortante, como ese fulgurante jab de izquierda que parecía trazado por Rembrant… Detrás de esa mirada llameante, esa sencillez a ratos conmovedora… A la orilla de esa furia desbordante, su piedad por el adversario… Arremetiendo mientras escuchaba a Pambelé gritar “Vamos flaco, mátalo”, ese equilibrio mental y emocional que le permitía encomendarse a Dios frente a las terribles dificultades… Un auténtico fenómeno tanto entre las cuerdas como fuera del ring.
Cierto, “algunas personas en el boxeo, son menos creíbles que los políticos”, no Alexis Argüello, el caballero del cuadrilátero, ese que esta tarde, recibirá la máxima distinción de nuestro deporte como el Atleta del Siglo.
Te lo merecés flaco, claro que sí… Estará ahí con su esposa y sus hijos, sintiéndose tan grande y emocionado, como cuando miraba a Rubén Olivares en el piso del Forum de Inglewood, aquella tarde histórica de noviembre del 74 que nos proporcionó el primer Campeón del Mundo.
“Estoy genuinamente impresionado. Cómo no voy a estarlo”, me decía ayer en su oficina de la Imprenta en Monseñor Lezcano… ”Tengo tanto que agradecerle al boxeo, al público, al periodismo, a Pambelé, al Dr. Román, a amigos como Donald Rodríguez, a mi esposa, a todos los que se han preocupado por mí, a la vida por las oportunidades que me ofreció, que recibiendo ese reconocimiento me sentiré inmensamente feliz”, expresaba frente al cronista que cubrió su carrera por largos años.
“Sólo soy un boxeador” me dijo una tarde en Caracas… Bueno, Rodin podía haber dicho “sólo soy un escultor”, y Van Gogh “sólo soy un pintor”, y Nietzsche “sólo soy un pensador”.
Un abrazo Flaco, lamentando no tener una fotocopia tuya en un país tan huérfano de valores.
FRASES DE ALEXIS
– “Quería ser abogado pero la necesidad me empujó al boxeo”, en diálogo con Carlos Irusta de la revista El Gráfico.
– “Sé que mi boxeo es destructivo, pero me preocupo por mis rivales. Estoy en el mismo negocio. Nunca se me olvida eso”, declaración a Jesús Cova del diario El Nacional de Caracas.
– “Lo peor es subestimar a un rival. Cualquiera puede encontrarse con una recta de nocaut”, en una nota con Ramón Márquez del Excélsior.
– “Aprendí lo suficiente de cada uno de mis entrenadores, pero quien más incidencia tuvo, fue Kid Pambelé”, me lo dijo ayer.
– Nació el 19 de abril de 1952… Es miembro del Salón de la Fama en Canastota.