Edgard Rodríguez C. [email protected]
Aún cuando su vínculo con el gobierno actual ha terminado con su independencia y el paso de los años ha menguado su vigor para caminar sobre las dificultades recurrentes que afectan a nuestro béisbol, Carlos García asegura no estar atemorizado ante el plan de algunos directivos, de organizar una liga de la cual se le estaría excluyendo.
“No me siento amenazado y mucho menos atemorizado. ¿Por qué voy a temer? Soy el presidente de Feniba electo por la asamblea de la federación y los directivos de equipos no son quienes para quitarme. Ellos no me han puesto en el cargo. Ahora, son libres de hacer su liga si así lo desean”, dijo Carlos, respondiendo inquietudes al respecto.
Desde hace unas semanas, el entusiasmo de algunos directivos por organizar un torneo distante de Feniba ha adquirido fuerza. Sin embargo para muchos la idea realmente es salir de Carlos, a quien acusan de manejar el torneo a su antojo, cuando son ellos (los directivos) quienes consigue el dinero para el sostenimiento de los equipos.
“La participación de los equipos en las ligas de Feniba es voluntaria. Aquí a nadie se le trae a la fuerza. Eso sí, Feniba es la dueña de las franquicias y eso queremos que quede claro. Ahora si hacen una liga, un favor me estarían haciendo y así podría enfocarme en otras actividades siempre vinculadas al béisbol en otras categorías”, apuntó.
Lo que hasta el momento se conoce, ha sido la opinión de la directiva de los Indios del Bóer, que a través de su presidente Byron Jerez, ha señalado que la liga independiente viene. Sin embargo, ningún otro club se ha pronunciado al respecto, aunque Jerez habló de cuatro conjuntos interesados en participar en este esfuerzo aún en veremos.
¿UNA DIVISION?
– “Si aquí nunca hemos estado unidos. Cada quien hala para el lado que le conviene y los propios directivos son un ejemplo de eso”, señaló Carlos.
– “Haremos la selección con los jugadores que haya disponibles. Así que no creemos que al organizar esa liga se afecte el viaje a Taiwán”, agregó.
– “En los setenta se hizo la selección sin jugadores de la otra liga (ESPERE) y surgieron peloteros que luego se desarrollaron y dominaron”, dijo.