Moisés Martinez [email protected]
En el marco de la despedida del representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Nicaragua, Carmelo Angulo, se presentó el libro: “El PNUD y Nicaragua ante el tercer milenio”.
El libro recoge las visiones de diferentes personalidades del país de los ámbitos político, social y económico de Nicaragua, sobre las perspectivas claves que necesita el país para desarrollarse.
En su presentación, Angulo expresa que el libro es una reflexión sobre las diversas situaciones humanas en Nicaragua, además de ser una visión compartida del Estado, la economía del país.
“Nuestro objetivo es proponer e incentivar el debate público sobre el Desarrollo Humano que es aquel que se centra en el manejo de las oportunidades de las personas en un contexto institucional sano”, plantea Angulo en su presentación.
El libro hace énfasis en la necesidad de lograr una gobernabilidad democrática que dote al país de los mecanismos para resolver de manera constructiva y pacífica los problemas que puedan surgir entre las instituciones del Estado, el gobierno y los ciudadanos.
El libro consta de 16 capítulos en los que se toca temas como gobernabilidad, erradicación de la pobreza, descentralización, Estado de Derecho, globalización, Derechos Humanos, educación, brechas de género, vulnerabilidad, cultura política, participación ciudadana entre otros.
Entre las personalidades que participan en la presentación del libro se encuentran: Emilio Álvarez Montalván, Carlos Tünnermann, Sergio Cuarezma, Néstor Avendaño, Robert Courtney, Alejandro Serrano Caldera, Juan Bautista Arrién, Telémaco Talavera, Amado Ordóñez y Sergio Ramírez Mercado, quien realizó el prólogo del libro.
TRES EJES
De acuerdo a lo planteado por el PNUD, en el libro son tres los ejes principales para lograr la estabilidad y desarrollo de un país. El primero es un buen gobierno, que debe mantener una transparencia, claridad, coherencia de los objetivos políticos y una buena gestión de los recursos económicos.
El segundo aspecto es un Estado de Derecho, el cual está basado en un correcto equilibrio de los poderes del Estado, el respeto a la ley y la aplicación igualitaria de justicia para la ciudadanía.
El tercer punto es la participación de los diferentes actores de la sociedad civil en los procesos económicos, sociales y políticos, asumiendo responsabilidades en la solución de los problemas y un papel beligerante en los procesos de control y auditoría social.