- Un hombre se ahogó al lanzarse al agua en el balneario El Trapiche, al que habían caído por accidente su novia y dos niños de ella
- La tragedia ocurrió apenas llegaron al balneario y buscaban donde ubicarse
Mercedes Sequeira/Especial para LA [email protected]
Un dramático momento se observó ayer en el balneario El Trapiche de Tipitapa, cuando una madre lloraba, abrazaba y acariciaba el rostro y el cabello del cadáver de su hijo que acababa de ser rescatado del fondo de la poza donde se ahogó la mañana del domingo, cuando olvidando que no sabía nadar, se lanzó al agua para rescatar a su novia y dos niños que habían caído al agua por accidente.
Esta tragedia ocurrió ayer en horas de la mañana, cuando Francisco Javier Peralta Navarrete, de 24 años de edad, Rosa Méndez Alemán (34) y sus hijos Jessie y Mauricio Tapia, de 9 y 12 años, respectivamente, decidieron irse al balneario El Trapiche con la intención de tener un buen descanso de fin de semana.
Rosa Méndez Alemán, novia del fallecido, dijo que apenas llegaron caminaban a orillas del balneario en búsqueda de un sitio donde ubicarse, cuando sus dos niños resbalaron y cayeron a las profundidades del agua, por lo que ella se lanzó para rescatarlos sin saber nadar.
Al ver que su novia y sus dos hijos estaban ahogándose, Peralta Navarrete también se lanzó al agua para rescatarlos, olvidándose que él tampoco sabía nadar, relató la joven que también lloraba por la muerte de su novio, quien había dado su vida por ella y los niños.
José Abraham Martínez, un bañista que fue testigo del dramático momento, relató que él también corrió a socorrer a las cuatro personas que estaban ahogándose, pero solamente pudo rescatar a los dos menores y a la joven Méndez Alemán, y que otra persona sacó al joven Peralta Navarrete, pero ya se había ahogado.
“Avisamos de inmediato a la Cruz Roja, pero llegaron después de quince minutos de haber pasado la tragedia”, explicó Rosa Méndez.
Frank Sevilla, socorrista de la Cruz Roja de Tipitapa, dijo que ellos conocieron de lo ocurrido por casualidad, ya que llegaron al balneario en busca de que la administración del local les pagara los viáticos de alimentación por sus servicios de socorro de la semana anterior.
“Cuando fuimos a ver, el hombre ya tenía quince minutos de haberse ahogado, y no pudimos hacer nada. Ya era tarde para salvarlo”, explicó.
MADRE LO ESPERABA PARA CENAR
La madre del joven ahogado, Lucrecia Peralta, fue avisada de lo ocurrido, por lo que a la brevedad llegó al sitio. Ella lloraba a gritos, mientras repetía: “mi hijo me dijo que iba a ir a un paseo y que cuando regresara que le tuviera lista la comida, pero ahora lo tengo muerto”.
Peralta Navarrete, quien estaba viviendo en casa de su madre, tenía poco tiempo de estar separado de su esposa y su hija de dos años, explicó doña Lucrecia.
DEJA UNA VIUDA Y UNA HIJA
Ellos tenían apenas un mes de conocerse y de haberse hecho novios, según Rosa Méndez Alemán. Mientras doña Lucrecia Peralta, madre de Francisco Javier Peralta Navarrete, el fallecido, explicó que él tenía apenas un mes de haberse separado de su esposa y su hija de dos años.