- Explotación debe ser sostenible
- Los síntomas del descuido de las fuentes acuíferas ya están dando sus primeros efectos negativos para la población.
María Antonia López M [email protected]
Nicaragua se caracteriza por contar con amplias extensiones hidrográficas, algunas de ellas han desaparecido por el uso irracional del recurso, o bien por daños al medio ambiente, mediante uso indiscriminado de químicos por los procesos industriales, la deforestación, y cultivos de carácter intensivo.
La mayor parte de la información en detalle con la que se cuenta ha sido elaborada de la franja pacífica del país, es por ello que se ha determinado la existencia de ríos con pequeños recorridos cuya utilidad es limitada.
Pero también la región pacífica tiene dos lagos de considerable extensión: el Lago de Nicaragua o Cocibolca, con una superficie de 8,264 km2 y una elevación de 31 metros sobre el nivel del mar, y el Lago de Managua o Xolotlán, que ocupa un área de 1,040 km2 con una elevación de 39 metros sobre el nivel del mar y una profundidad no mayor a 30 metros.
Así también en la región central se ubica el Lago de Apanás de origen artificial para propiciar la producción de energía eléctrica.
Actualmente, para el Lago de Managua, hay planes de salvamento. Tras sufrir 75 años de contaminación constante. Sin embargo, otras fuentes están siendo utilizadas mediante la perforación de pozos para diversos fines.
Se teme que el uso continuado en algunas áreas restringidas cause el agotamiento de este recurso.
Al occidente de la región se puede contabilizar otro recurso que nace en las aguas: Los manglares que se encuentran principalmente en el estuario del Estero Real, en la Península de Cosigüina, en la Península de Padre Ramos y en las tierras bajas próximas al puerto de Corinto; ocupan una superficie de 195.5 km2 y tienen un volumen promedio de aproximadamente 22 m3/ha.
Además los caudales y aguas subterráneas detectadas en la región determinan la capacidad de riego para los cultivos agrícolas.
Mientras las aguas superficiales, son de corto recorrido (25 km), las cuencas de drenaje son pequeñas -del orden de 300 km2- y el caudal es intermitente; esto limita el potencial del recurso para todo tipo de aprovechamiento de carácter regional y lo circunscribe en su mayor parte a aprovechamientos individuales de riego y agua potable en las márgenes de los mismos.
Los cuerpos de aguas superficiales más relevantes, tanto por su ubicación dentro del área como por su potencial, son los lagos de Managua y Nicaragua. Existen otros que presentan buenas perspectivas para un futuro desarrollo como son los ríos Negro, Villanueva, Tamarindo, Brito, Sinecapa, Viejo, Tipitapa y Malacatoya.
El lago de Nicaragua o Cocibolca se presenta como un gran embalse, con entradas de 900 millones de metros cúbicos. En un futuro se piensa utilizar este potencial para regar todas las tierras agrícolas ubicadas en las márgenes del lago. También tiene potencial para abastecimiento de agua potable, energía hidroeléctrica en el río San Juan, recreación y vías de comunicación.
El Lago de Managua o Xolotlán, según un balance hídrico realizado entre 1969-1971, presenta un total de entradas de 6,150 millones de m3 (debido a la escorrentía superficial y a la precipitación) y salidas por evaporación directa de 4,126 millones de metros cúbicos, almacenándose un volumen de 2,030 millones de metros cúbicos.
El Lago de Managua tiene un alto potencial que no se está utilizando actualmente debido en parte a problemas de calidad. En particular, y debido a su elevación (39 metros promedio sobre el nivel del mar y 8 metros de desnivel sobre el Lago de Nicaragua), ha sido considerado en varios proyectos de generación de energía hidroeléctrica en el río Tamarindo y en Tipitapa.
USO DEL AGUA
Los recursos acuíferos con que cuenta el país son de potencial explotación.
Se pueden utilizar para generación de energía de alto valor, fines recreativos, turísticos y desarrollo pesquero
Navegación entre los Lagos de Managua y Nicaragua mediante una esclusa construida a costos marginales debido a la generación de energía y el desarrollo portuario en Managua.
Riego de amplias áreas. Este beneficio sería posible gracias a la normalización de la calidad del agua y de su régimen hidrológico.
Suministro de agua, en cantidades prácticamente ilimitadas, cruda o potabilizada, según el caso, una vez solucionado el problema de la calidad. Asimismo, sería posible utilizar a la Laguna de Asososca como un gigantesco pozo alimentado por el Lago de Managua, sin las limitaciones actuales en cuanto a calidad.
RECURSO ENERGETICO
En la Región del Pacífico existe un potencial energético que se estima entre 1,533 y 1,683 Megawatts en base a las alternativas de uso de los recursos hidroeléctricos y geotérmicos existentes.