- Lennox Lewis no mostró coraje ni determinación frente al retador estadounidense
Edgard Tijerino M [email protected]
Cuando Leon Spinks derrotó inesperadamente a un decepcionante Muhammad Alí, todos sabíamos que no podría volver a hacerlo en la revancha… Igual ocurrió con Johanson y Patterson, Douglas y Tyson, y es lo que pensamos referente a la segura revancha entre Hasin Rahman y Lennox Lewis.
Evidentemente, el corazón de Lewis es muy pequeño y propenso a fragmentarse… No está en correspondencia con sus 6 pies 5 pulgadas y peso natural de 275 libras, pero además, lo mató el viejo pecado capital del boxeo: la subestimación del rival.
Hay enemigos que no son tan grandes, y si alcanzan dimensiones insospechadas, es porque el favorito lógico, se los permite de diferentes maneras… Si Alexis Argüello, bien enfocado, ha vuelto a pelear con José Torres, lo noquea antes de 6 asaltos. El azteca derribó al nica en Mexicali y sorprendió presentando una pelea difícil.
Un Lewis, lento, flojo y sin suficiente aliento, fue noqueado por una derecha que Rahman hizo explotar como una granada en su mandíbula, provocando un derrumbe estrepitoso… Como si estuvieran demoliendo uno de los edificios del Rockefeller Center en Nueva York.
Nadie creía que Rahman estremecería al planeta derrotando a Lewis, pero hizo exactamente eso faltando poco para concluir el quinto asalto, después de haberlo alarmado previamente con otra derecha de poder que ascendió hacia el rostro de Lewis estrellándose como un caza-bombardero en una montaña.
Rahman noqueó a Lewis con una derecha por encima del brazo a dos minutos 32 segundos de iniciado el quinto round… Todos nos asombramos y una vez más, Lewis fue colocado en el tapete de las discusiones como un púgil impredecible pese a disponer de todas las herramientas necesarias para ejercer un claro dominio en la división.
“Me golpeó con una gran derecha”, dijo Lewis. “Caí. No le gané al conteo. Él ganó la pelea”.
Para Lewis, el medallista de oro Olímpico nacido en Jamaica, que nunca logró convencer al mundo de que era un campeón para los libros de historia, la derrota borra por ahora la posibilidad de un súper-combate con Tyson.
“Espero que en tres meses tengamos una defensa voluntaria aquí”, dijo Stan Hoffman, el manager de Rahman. “Se lo debo al pueblo de Sudáfrica, darles lo que ellos nos dieron”… Hoffman dijo que el contrato le permitía a Lewis una revancha, pero que esperaba que Rahman peleara al menos con otro oponente antes de pelear con Lewis, si Lewis decide que quiere una revancha.
En boxeo, no valen las ecuaciones… Lewis venció a Tua y éste a Rahman, pero el púgil de Baltimore cerró el círculo derrotando a Lewis.
Aunque Lewis era un fuerte favorito, en los días antes de la pelea fue cobijado con interrogantes acerca de su preparación intentando ajustarse a la altura de Johannesburgo (5,740 pies)… Se informa que Lewis llegó sólo 11 días antes del encuentro, y pesó 254 libras, varias más que la última pelea realizada en noviembre… En cambio, Rahman llegó casi un mes antes, diciendo que quería el tiempo extra para ajustarse.
Una vez retornada la calma, la revancha toma forma rápidamente… Súbitamente Rahman es alguien en el mundo del boxeo, un nuevo Campeón Pesado.