- En San Jorge celebran a su Santo Patrono, representado en una pequeña imagen vestida con una larga capa roja y montada sobre un caballo; se dice que la celebración sobrepasa los 400 años
Noelia Sánchez Ricarte/[email protected]
RIVAS.- Como todos los años, los pobladores de San Jorge celebraron a su Santo Patrono San Jorge, en cuyo honor se nombró a este puerto lacustre; la imagen sacra representa para muchos creyentes el comienzo de toda una tradición de fe heredada y que es protagonizada por un pueblo que anualmente celebra esta festividad con mucho fervor.
Las celebraciones en honor a este Santo iniciaron el 15 de abril, fecha en que comenzó el novenario y según el Párroco de la Iglesia de San Jorge, René Sándigo, cada día una pequeña imagen salió después de misa “hacia la casa del encargado”.
Quizás uno de los momentos más particulares de esta tradición, se llevó a cabo el 22 de abril, pues tras la misa muchos creyentes acompañan a San Jorge hacia el lago, en donde permanece todo el día.
Luego de salir del templo la imagen baila al ritmo de chicheros junto a una multitud que lo acompaña, las vaquitas danzan y arremeten amigablemente contra la gente y en el trayecto San Jorge se detiene varias veces, allí se reparten refrescos.
Por la tarde San Jorge regresaría nuevamente a su hogar, no sin antes haberse encontrado con una pequeña imagen del mismo Santo, en una de las calles del pueblo.
UNA FUNCION SOLEMNE
Hoy es el día central de la celebración de San Jorge y a las diez de la mañana se prevé la realización de la “función solemne presidida por el Señor Obispo de la Diócesis de Granada, Leovigildo López Fitoria”, mencionó el Padre René y otros párrocos del Departamento de Rivas.
La mayordoma de este Santo, Gilma Canales, manifestó que después de la misa, a eso de las diez de la mañana, ofrecerá un almuerzo a las personas que lleguen hasta el lugar.
UNA TRADICION CARGADA DE MILAGROS
La tradición de celebrar a San Jorge, está acompañada de increíbles historias que narran los milagros de este Santo; cuenta el Padre René que San Jorge fue “uno de los Santos de los primeros siglos de la Iglesia, en tiempos de la persecución contra los cristianos, y se conoce que su fiesta ya se celebraba en el siglo IV”.
Don Héctor Carballo, señala que anteriormente este municipio se llamaba San Francisco, por la presencia de Franciscanos en esta zona, pero a raíz de la aparición de esta imagen este lugar lleva el nombre de San Jorge.
Carballo cuenta que al Santo se le atribuye el milagro de detener las aguas cuando estaban a punto de llegar al pueblo, incluso se dice que en una ocasión cuando San Jorge no fue llevado al lugar donde lo encontraron, las aguas del gran lago comenzaron a subir.
“De inmediato la gente llevó al Santo hasta la Costa y entonces las aguas regresaron a su normalidad”, comenta don Héctor, incluso recuerda que en alusión al milagro erigieron una Cruz en el lugar donde llegaron las aguas en ese entonces.
Las historias que dan testimonio de los milagros de San Jorge continúan, don Héctor cuenta que en aquellos tiempos había un cruel dragón que daba fin a todas las mujeres que habitaban en la zona.
La hazaña del Santo se lleva a cabo cuando el dragón quería dar fin a la hija del rey y se dice que San Jorge acabó con la vida de este fiero animal; cabe destacar que en los pies de esta imagen yace una especie de dragón negro.
DOS IMAGENES
La imagen más pequeña de San Jorge es la que a diario, desde el inicio del novenario, recorrió varios hogares de San Jorge y la pieza de mayor tamaño es la que salió el domingo hacia el lago.
Se dice que este Santo es el protector de las personas que alguna vez han sido atacadas por una serpiente y hay quienes han hecho promesas en honor de favores concedidos.
Todos los años el Santo es llevado hacia la costa del lago, justo en el lugar donde se dice apareció hace muchos años por primera vez y donde tuvo lugar un milagro que aún tiene vigencia.
BAILE Y CHAPUZON
Cada año cientos de promesantes llegan a acompañar a San Jorge en su recorrido hacia la playa, muchos en el trayecto bailan al lado de la imagen para finalmente acabar con el tradicional chapuzón en las aguas del apacible Gran Lago.