Me refiero al artículo aparecido en su prestigiado Diario en la edición de hoy (ayer) con el titular “Ministro de Hacienda reafirma su desacato”. En este artículo, en el encuadro, se lee: “Duque Estrada, quien fue directivo del Banco Nicaragüense (Banic), también fue señalado por Responsabilidad Civil, pero recurrió de amparo”.
Con relación a lo anterior, y con el fin de aclarárselo a usted, le manifiesto que jamás he sido directivo del Banco Nicaragüense (Banic), ni tampoco he sido nunca señalado por responsabilidad civil por autoridad alguna.
Fui gerente del Banco Nicaragüense (Banic), de enero de 1994 a febrero de 1995, durante el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro. Este cargo lo abandoné para dedicarme a la reapertura del Banco Caley Dagnall, banco que dirigía al producirse la nacionalización de la banca el 26 de junio de 1979.
Los recursos de amparo que he interpuesto en contra de Resoluciones de Responsabilidad Administrativa, señalados en mi contra por la Contraloría General de la República, los he interpuesto en el uso de mis derechos constitucionales y porque considero esas resoluciones, no sólo injustas, sino, además ilegales. A partir de 1995, la Contraloría se ha caracterizado por una actuación politizada que ha hecho que sus actuaciones rocen con disposiciones constitucionales y legales, como la evidencia la multiplicidad de recursos fallados en su contra por la Corte Suprema de Justicia.
Aprovechando la oportunidad para saludarlo y manifestarle las muestras de mi alta consideración y estima, me suscribo del Sr. Director.
Esteban Duque Estrada
Ministro de Hacienda y Crédito Público.
Nota del Editor
La palabra “directivo” la usamos no en el sentido de miembro de la Junta Directiva, como parece entenderlo el señor ministro Duque Estrada, sino de persona “que tiene virtud o facultad de dirigir”, tal como es lo correcto en nuestro idioma español.
En cuanto a lo de responsabilidad civil tiene razón el señor ministro Duque Estrada. Debimos haber escrito “responsabilidad administrativa”, que es lo correcto tal como el mismo funcionario lo señala y admite en su carta de aclaración.
El Editor.