- Periodista denuncia a Arnoldo Porta Caldera por amenazas de muerte
Leopoldo López Arias – [email protected]
MASAYA.- El radioperiodista de Radio Masaya, César Augusto Zambrana Tapia, interpuso denuncia en la Policía local por amenazas de muerte, en contra del señor Arnoldo Porta Caldera.
Según Zambrana dichas amenazas son debido a la transmisión de noticias acerca del desenlace de la recuperación de parte de Porta Caldera de la terminal de buses del mercado municipal.
“Como periodista tengo que informar de todas las quejas de la ciudadanía, en la terminal él cobra tres córdobas por cada salida de los 130 autobuses que salen con destino a Managua y otras ciudades del interior del país”, señaló.
Agregó que estas unidades le dejan un ingreso mensual de 60 mil córdobas, además de otros negocios a los que les notificó que van a pagar entre 50 y 350 córdobas por módulo, de acuerdo al tamaño de éstos.
“Al denunciar esto en la radio de boca de los comerciantes, el señor Arnoldo Porta Caldera me llamó y me dijo que yo le estoy denigrando públicamente, cosa que es absurdo”.
“Con argucias me invitó a una oficina donde lo entrevisté y al finalizarla me dio de puñetazos para destruirme la grabadora y me amenazó de muerte, por lo que procedí a denunciarlo en la Policía por ese delito y lo hago responsable de cualquier atentado contra mi persona”, finalizó Zambrana.
DUEÑO DESDE HACE 30 AÑOS
Por su parte el ingeniero Arnoldo Porta Caldera expresó que es falso que haya amenazado de muerte al periodista Zambrana, “este señor está loco, lo que pasa es que él está en la nómina de Padilla y de la cooperativa fernandina”, argumentó.
“Zambrana Tapia trató de meterme la grabadora en la boca, por lo que se la aparté de un manotazo, lo invité a llevarlo en mi carro y si me demuestra que a esas personas pobres les cobré un centavo, le regalo mil córdobas y lo que dice es falso, la gente está conmigo porque no paga ni un céntimo”, explicó Porta.
Aseguró que él es dueño desde hace 30 años de la propiedad que recuperó y negó estar cobrando a los taxistas o carretoneros, aclarando que los únicos que pagan son los buseros.