- Avioneta podría formar parte de aviones robados por bandas internacionales
Mario Sánchez [email protected]
Peritos del Ejército Nacional y de la Policía están investigando la propiedad de la avioneta monomotor, blanca, que aterrizó en la pista de la finca San José de El Granadillo, Chácara Seca, León, posesión que podría definirse en base a la numeración del motor y conforme la denuncia de aviones robados en el mundo.
Se conoció que el Laboratorio Central de Criminalística de la Policía Nacional, también hará retratos hablados de la tripulación de la avioneta, del piloto que supuestamente se llama Lorenzo Elizondo, el otro que la esperaba en la zona y que llegó a abastecerla de gasolina de avión, posiblemente en una camioneta roja doble cabina o en un jeep.
Según las investigaciones de LA PRENSA en la zona del siniestro de la avioneta, luego que el aparato no pudo alzar vuelo, le cortaron los alerones con hachas y otras herramientas y después le pegaron fuego.
Los restos de la aeronave habrían sido trasladados por unidades de la Fuerza Aérea del Ejército y de la Policía Nacional a los patios de la finca El Granadillo, donde aún se encuentran, mientras que el motor y las pichingas plásticas azules, fueron traídas a Managua en un camión para ser examinadas en laboratorio de la Policía.
Al lugar también habrían llegado funcionarios de Aeronáutica Civil de Nicaragua y de organismos internacionales antidrogas que participan en las investigaciones, pues se sospecha que allí se bajó un fuerte cargamento de cocaína.
Aunque la Policía no informa mayor cosa en una nota de prensa emitida la tarde de ayer, la Jefatura de la Policía de León también se negó a revelar información, pero el comisionado Marlon Montano, jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, dijo que la Policía busca a tres hombres que fueron vistos en el sitio, que serían el piloto de acento extranjero que estuvo hospedado varios días en León, al abastecedor de combustible y a otro individuo involucrado en la rara operación, presuntamente de narcotráfico.
Las autoridades sospechan que la avioneta cayó en el sitio porque llevó un cargamento de cocaína que se presume aún esté en esa zona del país.
Según Florencio Ramón Caballero, cuidador de la finca San José de El Granadillo, al hombre supuestamente mejicano lo habría visto en otras ocasiones porque pretendía comprarle la finca a Oscar Leonel Castellón, quien vive detrás de la iglesia del barrio El Laborío de León, pero que el trato no ha sido concluido.
Caballero aseguró que él no conoce al hombre que se encontraba en la zona el día del aterrizaje y que llevó la gasolina, sólo sabe que es un hombre que vive en León.
Otros campesinos aseguraron que esa u otra avioneta había sobrevolado la zona y hecho fotos aéreas de la pista en ocasiones anteriores y que posteriormente aterrizó al menos en tres veces.
Se supo que la Policía también sospecha que el dueño de la propiedad sabe mucho de quién es el extranjero que llegó en la avioneta, ya que jamás informó la caída de la aeronave en su propiedad ni de las otras veces en que aterrizó en el sitio.
Por su parte, Oscar Leonel Castellón declaró que él no ha llegado a su finca desde hace tres meses porque estuvo internado en el hospital y que está operado.
Agregó que tampoco sabía de la caída de la avioneta y que conoce al hombre que la piloteaba. Admitió que es verdad que su finca la ha querido vender desde hace tres años, pero que no ha hablado al respecto con el mejicano que dicen piloteaba la aeronave.