El señor Fausto José Molina pide a las autoridades judiciales tanto nicaragüenses como costarricenses que le ayuden en el caso del homicidio de su hijo, “quien me lo mató, ni para comprar el café me ayudó y sólo las deudas del entierro me dejó”, dijo el quejoso. LA PRENSA/MERCADO.

Nica pide justicia en Costa Rica

Un ciudadano costarricense mató a su hijo y al día siguiente el homicida quedó libre Juan Ignacio [email protected] Una bala calibre 25 penetró en el estómago y perforó el pulmón de Ruddy José Molina Olivas de 16 años. El arma de fuego corta fue accionada por el costarricense José María Bolandi Mayorga de 55 años, […]

  • Un ciudadano costarricense mató a su hijo y al día siguiente el homicida quedó libre

Juan Ignacio [email protected]

Una bala calibre 25 penetró en el estómago y perforó el pulmón de Ruddy José Molina Olivas de 16 años. El arma de fuego corta fue accionada por el costarricense José María Bolandi Mayorga de 55 años, quien “al día siguiente estaba fuera de la cárcel y tomando licor”, relató Fausto José Molina, padre del menor fallecido.

El señor Molina dijo que el cuatro de marzo del año pasado en El Coco, un barrio ubicado detrás del Aeropuerto Juan Santamaría, en Alajuela, Costa Rica, en horas de la mañana, cuando circulaba con sus dos hijos Léster de 15 años y el ahora occiso Ruddy; escuchó unos disparos. “Les dije a mis hijos que aligeraran el paso porque se escuchaban disparos”, relató.

“Después de las detonaciones, vi a Ruddy en el suelo, pensé que se estaba cubriendo de los disparos, lo llamé en varias ocasiones y como no me contestó, me acerqué a ver qué le ocurría, al estar junto a él me di cuenta que estaba muerto”, subrayó el señor Molina.

Destacó que después del suceso, llegaron las autoridades costarricenses al lugar, detuvieron al homicida, pero “el día siguiente andaba libre por las calles de Alajuela”.

HOMICIDA ASEGURA QUE HIZO DISPAROS AL AIRE

José María Bolandi Mayorga de 55 años, el autor de los disparos que segaron la vida de Ruddy José Molina, en sus declaraciones al Organismo de Investigación Judicial (OIJ), dijo que “venía de hacer un mandado, mi señora había llegado al trabajo a darme de comer y resulta que temprano me estaba molestando una muela, entonces salí a la pulpería con mi esposa a comprar una pastilla y de camino estaban un poco de hombres (por lo menos 10) y comenzaron a ofenderme y a tirarme piedras”.

Agregó que les dijo que “se calmaran y no quisieron y entonces saqué el arma y empecé a disparar al aire. Yo nunca quise matar, porque yo no soy ningún criminal. Me empezaron a seguir hasta la plaza del Coco y no sé de dónde maté a un muchacho, no sé cómo lo baleé, porque yo tiraba todos al aire”.

PADRE DE MENOR PIDE JUSTICIA

El padre del menor muerto destacó que el homicida de su hijo no le ayudó en nada para el sepelio. “Hago un llamado a las autoridades nicaragüenses y costarricenses a que tomen cartas en el asunto a fin que se haga justicia en mi caso, el señor Bolandi Mayorga dice que no quiso matar a mi hijo, pero lo hizo y eso es un delito, porque lo mismo habría sido si lo hubiera atropellado”.  

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