Doña Josefina Sotelo y Xiomara Sotelo observan a “Juan Perez” al que hasta hace poco creían el hijo y hermano perdido.

Juan Pérez no es “El Chato”

Examen de sangre destroza esperanzas de madre de joven desaparecido hace 21 años Juan Ignacio Rosales [email protected] La ciencia dilucidó la duda: “Juan Pérez”, demente interno en el Hospital Siquiátrico no es Eddy Alfonso “El Chato” López Sotelo, capturado por la Guardia Nacional hace 21 años. El laboratorio genético Long Beach Genetic, de California, Estados […]

  • Examen de sangre destroza esperanzas de madre de joven desaparecido hace 21 años

Juan Ignacio Rosales [email protected]

La ciencia dilucidó la duda: “Juan Pérez”, demente interno en el Hospital Siquiátrico no es Eddy Alfonso “El Chato” López Sotelo, capturado por la Guardia Nacional hace 21 años.

El laboratorio genético Long Beach Genetic, de California, Estados Unidos, determinó mediante exámenes de sangre que “Juan Pérez” no puede ser hijo de doña Josefina Sotelo, madre del joven capturado por los militares somocistas el 4 de junio de 1979.

Pese al fallo científico, Xiomara Sotelo, hermana del desaparecido Eddy López, aseguró que seguirá visitando al enfermo del Psiquiátrico. “Lo voy a amadrinar. Me da pesar y no voy a abandonarlo porque sufriría mucho”, dice.

Xiomara explicó que su madre, doña Josefina, quedó consternada por la negativa noticia que vino del laboratorio de los Estados Unidos, acreditado ante la Asociación Americana de Bancos de Sangre.

El 4 de junio de 1979, a eso de las 8:45 de la noche un convoy de la Guardia Nacional capturó a Eddy López Sotelo en su casa en el Barrio Monseñor Lezcano, se lo llevó preso junto con otros jóvenes, quienes iban con los rostros ensangrentados debido a las golpizas que les habían dado.

Desde entonces, doña Josefina y su familia jamás volvieron a saber de él, a pesar que lo buscaron por casi todo el país, incluso en las morgues de los hospitales y en los sitios donde aparecían cadáveres de personas ejecutadas.

Xiomara explicó que la redada de ese día “se llevaron a muchos jóvenes a quienes jamás se les volvió a ver y al menos 15 fueron acribillados a balazos en las calles del barrio”.

La idea de que “Juan Pérez” era “El Chato” surgió cuando una vieja amiga de la familia, visitó el Hospital Psiquiátrico y miró al enfermo y lo consideró como el joven desaparecido por la GN, debido al gran parecido físico con aquél.

“Ese es mi hijo”, dijo entonces doña Josefina Sotelo. Sin embargo, el dictamen del instituto estadounidense demostró que el corazón de madre falló esta vez.  

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