Wilfredo Gutié[email protected]
El señor Miguel Argüello, en carta publicada en LA PRENSA el 2 de abril corriente, señala que el partido PLD orientó a sus simpatizantes (a que ejercieran) un voto de castigo y le pide al Dr. José Antonio Alvarado que enarbole el estandarte de la paz.
Esto suena muy bien pero no es la realidad. El voto castigo o abstencionismo se produce en Nicaragua como una expresión soberana del pueblo, que en ese instante político (elecciones municipales, 5 de noviembre de 2000) no vio reflejadas sus aspiraciones en las opciones que el pacto le ofrecía.
En cuanto a la paz, ésta no se logrará polarizando el país en dos opciones políticas, la peor y la menos peor. Los nicaragüenses merecemos algo mejor que eso.