Azucena Castillo*
I de 2 partes
A partir de la revolución tecnológica, la forma de hacer negocios ha sufrido una trascendental transformación. El nuevo orden internacional basado en el libre mercado marca la pauta para que en el mundo seis mil millones de consumidores decidan qué exigir, estando dispuestos a pagar por su satisfacción.
Transversabilidad. La producción no puede imaginarse hoy en día en términos de importancia sectorial agrícola o industrial, sin tomar en cuenta que la del sector servicio crea una dependencia hasta el extremo que el precio de un bien está determinado en un alto porcentaje por el valor agregado del servicio. A manera de ejemplo, es preciso anotar que el comercio de servicios en América pasó de 15,000 millones de dólares en 1985 a 45,000 millones de dólares en 1995 representando el 22% del total del comercio.
En 1997 el valor del comercio de servicios en América había subido a 325 miles de millones y el comercio total mundial de servicios llegaba a 1.3 millones de millones
A la par del dinamismo experimentado en este sector, también se ha dado una transformación en las relaciones multilaterales, especialmente a raíz del acuerdo general sobre el comercio de servicios (GATS) que se negoció en la ronda de Uruguay en 1995, aplicándose desde entonces las reglas básicas del comercio de bienes, pero teniendo en cuenta las diferencias existentes y las cuatro modalidades bajo las que se verifica el comercio de servicio.
Es así, que con la internacionalización de los servicios se puede hablar de “más comercio” y de la “revolución de los servicios”, ya que representan un cuarto del comercio y tres tercios de la inversión extranjera directa, previéndose que tomarán el liderazgo en la próxima etapa de la globalización.
La frontera de la transnacionalidad se expande rápidamente. Muchos servicios que no se consideraban transables hace pocos años, ahora se transanactivan.
La fuerza central de este cambio por supuesto está basada en el desarrollo de las comunicaciones y la tecnología de la información, complementada indudablemente por la desregulación de la industria de los servicios y la liberalización del comercio y la inversión.
Para los países en desarrollo, la liberalización de los servicios viene a significar oportunidades para el crecimiento de sus exportaciones y para atraer más inversión extranjera, diversificando la gama de servicios y tecnología que se puede importar.
TECNOLOGIA DE LA INFORMACION
Por otro lado, la tecnología de la información también ya ha creado nuevas y valiosas oportunidades para exportar servicios de los países en desarrollo, esperándose que se logre duplicar el comercio de servicios en estos países que actualmente anda alrededor de los $180 billones.
Los servicios comprenden una amplia variedad de actividades económicas. El principal propulsor de la revolución de servicios es la velocidad con que se expanden basados en el conocimiento y el crecimiento de la transabilidad.
Cuando nos referimos a servicios basados en conocimiento, estamos hablando de servicios profesionales y técnicos, de información tecnológica, banca y seguros, cuidado moderno de la salud y educación, que actualmente tienen un papel descollante en la economía.
Como podrán darse cuenta esta nueva manera de brindar los servicios profesionales y técnicos son un desafío a la visión estereotipada que se tenía de los servicios que se enfocaba a la tradicional forma de servicios distribuidos personal o socialmente y que se caracterizaban por actividades con bajo uso de capital físico y humano y por su baja productividad.
Ese modelo no es ya viable, se debe tener en cuenta que la industria de servicios ha sido la de mayor inversión en tecnología de información, para lograr crecer extraordinariamente.
Los servicios han sido caracterizados en los textos clásicos de economía como no transables, y el ejemplo más común era “un corte de pelo”.
Sin embargo, la innovación tecnológica logró expandir las oportunidades para que los servicios fueran agregados a los bienes o productos que son transados internacionalmente, a través del: software en diskettes, videotapes, discos compactos, etc.
Ahora un estilista, o una peluquera creativa, puede poner a disposición su creación al resto del mundo y beneficiarse de ello, aunque el corte de cabello no se efectúe directamente, o también puede trasladarse a prestar el servicio físicamente al lugar donde se encuentra su cliente.
Otro medio importante y decisivo ha sido la internet para hacer efectiva la transabilidad de los servicios.
La importancia de los servicios profesionales o técnicos como: investigación y desarrollo, computación, manejo de inventarios, control de calidad, contabilidad, administración de personal, secretariado, marketing, publicidad, distribución y servicios legales son llevados a cabo en todos los sectores económicos, jugando un papel fundamental no solamente en la propia industria del servicio sino también en la industria manufacturera e industria primaria.
VALOR AGREGADO
Para darnos una idea del valor agregado que representan estos servicios, de acuerdo con estudios realizados por Quinn en 1972: “entre el 65 y 75% del empleo utilizado en la industria manufacturera en los Estados Unidos está asociado con actividades de servicio”.
En el caso de países en desarrollo como Nicaragua y el resto de Centroamérica, que deberán competir en una economía globalizada, los servicios por supuesto tendrán que jugar un papel más beligerante para poder dar la calidad, productividad y eficiencia a una economía básica de producción agrícola, a una industria que requiere dar un salto cualitativo para su fortalecimiento y desarrollo, o bien para desarrollar la propia industria de servicios. Michael Porter identificó en la estrategia de desarrollo para la competitividad de Centroamérica, que las políticas deberán estar orientadas al desarrollo de este sector.
Con el avance de la tecnología se ha hecho posible abastecerse externamente de muchos servicios y a medida que baja el costo de la comunicación cada vez más el potencial del abastecimiento internacional de los servicios profesionales y técnicos crece y se expande.
Por lo tanto, la perspectiva de los servicios profesionales en la globalización es prometedora. En el caso de Centroamérica es desafiante y básicamente deberá enfrentarse, conociendo las oportunidades en los mercados internos y externos, manejando aquellos instrumentos y mecanismos que facilitan el acceso y usando las mismas reglas que se aplican al comercio de bienes, para hacer del producto servicio una satisfacción al cliente.
Sabemos que el comercio de servicios no es una novedad. El trasporte, turismo y seguros son actividades viejas en el mercado. Lo que está pasando ahora es un rápido crecimiento de la internacionalización del comercio de servicios y sobre todo el surgimiento de nuevos modos de prestar los servicios, como es el caso de la prestación electrónica.
La internacionalización de los servicios para las pequeñas economías, como los países de Centroamérica, promete abrir una gama de nuevas oportunidades para los servicios profesionales pero también trae nuevos desafíos.
El papel que deben jugar los servicios en el desarrollo del país es decisivo, ya que son factores esenciales en el proceso de industrialización y de la productividad agrícola. La calidad de los servicios tales como transporte, comunicación y distribución influye en el costo de hacer negocios y por lo tanto son decisivos en la competitividad de las exportaciones, incidiendo en la economía del país.
Pero también la nueva dimensión de los servicios profesionales que se ha agregado gracias a la tecnología, a la par que expande el ámbito de especialización de servicios profesionales y técnicos relacionados con la producción, da paso a un incremento de la competencia internacional, con la que los profesionales nacionales deben aprender a convivir.
El desafío de la internacionalización entonces está dado por la capacidad a nivel local de proveer servicios, ya que la posibilidad de mayores y más eficientes exportaciones dependerá de la excelencia de los servicios que cumplan los requerimientos de la industria con eficiencia y calidad.
Por lo tanto, el énfasis de los profesionales y técnicos debe estar puesto en retener el mercado nacional y en expandir sus horizontes apoyados en el uso de la nueva tecnología.
* Viceministra de Fomento, Industria y Comercio.