El crédito ha crecido en los últimos años, haciéndolo más accesible a los usuarios. El rubro de préstamos personales es el que ocupa el primer lugar en moneda nacional, mientras el comercial es en dólares.

Microfinancieras no escapan al “No pago”

Presidente de Asomif reconoce que la cartera vencida también ha crecido en este sector y, con ello, las ejecuciones legales contra los deudores José Adán Silva [email protected] La Asociación de Microfinancieras (Asomif) no escapa al fenómeno. En diciembre del año pasado, confirmó Iván Gutiérrez, su presidente, vio crecer a 130 el número de ejecuciones legales […]

  • Presidente de Asomif reconoce que la cartera vencida también ha crecido en este sector y, con ello, las ejecuciones legales contra los deudores

José Adán Silva [email protected]

La Asociación de Microfinancieras (Asomif) no escapa al fenómeno. En diciembre del año pasado, confirmó Iván Gutiérrez, su presidente, vio crecer a 130 el número de ejecuciones legales contra sus deudores. Un aumento del 15 por ciento con relación al último año.

“Sí, en el último año ha aumentado el nivel de incumplimiento de pago por parte de los pequeños y microempresarios, igual que en el resto de los sectores económicos”, dijo Gutiérrez a LA PRENSA.

A su juicio, esta tendencia negativa está asociada a que la economía nicaragüense ha entrado en un período de iliquidez, que ha obligado al sector laboral a endeudarse. También, al crecimiento de la cartera (acceso a créditos).

“Si existen deudas es porque en parte hay un mayor nivel de acceso a los programas de pequeños créditos”, expresó Gutiérrez, quien dirige Asomif, una asociación de veinte pequeñas instituciones de pequeños préstamos, catalogadas por ellas mismas como organismos sin fines de lucro y cuya actividad crediticia no está supervisada por la Superintendencia de Bancos.

En 1997, según cifras proporcionadas por Gutiérrez, estas microfinancieras tenían una cartera de créditos equivalente a 19 millones de dólares, distribuida entre aproximadamente 30 mil personas. A diciembre del 2000, la cifra de usuarios creció hasta 125 mil personas y la cartera de préstamos al equivalente de 52 millones de dólares.

De acuerdo al directivo de Asomif, los usuarios de pequeños créditos generalmente son calificados como “pagadores”. Además, refirió que “el sector microempresarial ha estado endeudado todo el tiempo, pero dado que eran deudas principalmente con prestamistas particulares, las estadísticas no se conocían, ya que éstos son juicios privados, son procesos sobre los que hay muy poco conocimiento”.

DEUDAS EN CUATRO NIVELES

Gutiérrez valoró que el nicaragüense está “enjaranado” con cuatro instituciones: los bancos, las casas comerciales de crédito a través de tarjetas y bienes domésticos, los pequeños prestamistas personales y las instituciones microfinancieras.

Si las estadísticas de préstamos aumentan, también aumentan las carteras en mora y, levemente, “las ejecuciones legales contra morosos”, refirió Gutiérrez.

Explicó que el endeudamiento de los diversos sectores económicos, se debe a una cadena de factores, donde entran en juego desde las secuelas económicas del Mitch hasta iniciativas de leyes en la Asamblea Nacional, que pueden fortalecer la “cultura del no pago”, entre el nicaragüense.

Entre los factores macroeconómicos, citó por ejemplo la caída de los precios del café, que “ha afectado la liquidez de la economía nacional” y, en segundo lugar, en muchas zonas del país aún persisten las secuelas económicas del Mitch.

“En muchas zonas afectadas por el fenómeno, no se estableció una política de condonación, sino de reestructuración de deudas entre dos y tres años de plazo. Estas economías no han logrado superar buena parte del problema y arrastran esas deudas junto a los fiadores”, dijo.

También enumeró una caída del precio del banano, el cierre de algunos ingenios azucareros, la reducción drástica de empleos en el sector agropecuario, que provocan reducción de liquidez en las economías rurales y deudas locales con los pequeños negocios.

Finalmente, Gutiérrez mencionó la ambigüedad del marco legal de las microfinanzas en Nicaragua, que se agrava con iniciativas de leyes en la Asamblea Nacional, que incitan a los deudores a esperar condonaciones de sus moras.   

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