Noel Ramírez Sánchez*
El día viernes de la semana pasada, el ingeniero Antonio Lacayo, Ministro de la Presidencia durante el Gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro, publicó un artículo titulado “Lamentable manipulación” haciendo referencia al artículo que publiqué bajo el título “La economía desde 1979 – ¿cómo vamos?”.
En dicho artículo el ingeniero Lacayo señala que recurro a promedios aritméticos para encubrir los logros de ese período. Qué desafortunada tal afirmación, ya que distorsionando y manipulando el artículo, el ingeniero pasa por alto la afirmación que hice en el mismo al reconocer expresamente que “también debemos señalar que al final de este período la inflación se había estabilizado alrededor del 12 por ciento, lo mismo que la devaluación del córdoba y la economía empezaba a manifestar un proceso de recuperación en sus niveles de producción”. Ojalá el ingeniero volviese a leer el artículo, sin ofuscarse, para no caer en las lamentables aseveraciones en que ha caído.
Por otro lado, deseo recordarle al ingeniero Lacayo que dentro de las cifras de exportaciones que él menciona, se incluían unos US$200 millones de dólares que eran ficticias y que sólo eran reportadas con el único objetivo de defraudar al Estado Nicaragüense en más de US$20 millones de dólares, a través del mecanismo de los “CBTS” que constituyeron uno de los actos de corrupción más conocidos que se dieron durante su gobierno.
Por otro lado, si bien es cierto que el precio del café ha bajado, como él lo menciona y este Gobierno no es causante de ello, también no podemos olvidar que la situación que hoy enfrentan muchos cafetaleros ha sido agravada porque durante su administración, creyeron en él y en su Programa de Renovación de Cafetales y luego, sin explicación alguna, los dejó en el aire y es precisamente esta administración la que está tratando de resolver esa situación.
Finalmente, en su artículo el ingeniero Lacayo señala que la corrupción en el Gobierno actual está “galopando”. No voy a negar que en la actual administración hemos cometido errores y tampoco voy a enumerar todos los actos de corrupción que se dieron durante su administración. Sin embargo, creo que es bueno que recordemos que cuando el Contralor de la República solicitó formalmente su destitución como Ministro de la Presidencia, la respuesta fue destituir al Contralor. En cambio, durante este Gobierno se han separado del mismo, a las personas a quienes la Contraloría ha encontrado responsables de haber cometido errores. Eso es una gran diferencia.
* El autor es presidente del Banco Central de Nicaragua.