- Primera Dama se comprometió a ayudar a padres para que sus
hijos estudien
Ary Neil Pantoja [email protected]
Una serie de testimonios sobre las causas que les obligan a enviar a sus hijos a los semáforos a pedir y trabajar, fue lo que recibió la Primera Dama de la República, María Fernanda Flores de Alemán, de un grupo de madres durante un encuentro que sostuvo como parte del “Plan Semáforos” que llevan a cabo las autoridades del Ministerio de la Familia (Mifamilia).
Las constantes del grupo de mujeres, mientras brindaban sus testimonios, fue el ser madres solteras, sin apoyo del cónyuge y con varios hijos; además de ser desempleadas por lo que no cuentan con dinero para la manutención de los menores y mucho menos para enviarlos a la escuela.
El caso de la señora Socorro Cortés Rosales, madre dos niñas y un varón, fue el que llamó la atención de la Primera Dama. Cortés salía a vender con su hijo de 12 años, mientras que enviaba a su hija de 9 años a limpiar vehículos en los semáforos.
Cortés narró que el siete de diciembre del año pasado, mientras su hijo de ocho años estaba sentado en la acera, un bus pasó arrollándolo y le causó una lesión tan grave, que le amputaron una pierna, agregando que, a raíz de ese accidente, decidió ya no enviar a sus hijos a los semáforos y ella tampoco volvió a hacerlo.
LE PROMETEN PRÓTESIS
Tras conocer su testimonio, la Primera Dama prometió hacer gestiones para una prótesis y que el menor pueda volver a caminar. También le dijo que ayudaría con los materiales para que Corté pudiera construir su casa y, finalmente, prometió apoyarla económicamente para que envíe a sus niñas mayores a la escuela.
“Siempre y cuando los niños estudien, todo lo que yo pueda (hacer) se los doy, pero el día que yo sepa que los sacan del colegio, hasta ahí nomás; le doy vuelta a la página y me olvido que existen”, sentenció la Primera Dama, María Fernanda Flores.
FAMILIAS ESPERAN AYUDA
Otra de las madres fue Rosa María Flores Cárdenas, quien vende en los semáforos de ENEL-Central. Flores pidió a la Primera Dama que le ayudara con los estudios de sus hijos; además que le apoyara con el tratamiento para una “úlcera” que su madre padece en uno de sus ojos y con la construcción de su casa.
Unas 30 madres asistieron al encuentro y se llevaron la promesa de que la Primera Dama coordinaría con las autoridades de Mifamilia para resolver las situaciones precarias en que viven y evitar que envíen nuevamente a su hijos a los semáforos capitalinos.