Recia disputa por vivienda

Mario J. Saavedra C.ESPECIAL PARA LA PRENSA [email protected] Para doña Mercedes Correa Montalván, de 68 años, se ha convertido en un gran problema vivir en la casa M-233 en Villa Rubén Darío, pues, según ella, la señora Alicia Dávila Ruiz, quien reside en Estados Unidos desde 1986, quiere quitarle su casa por medio de Daysi […]

Mario J. Saavedra C.ESPECIAL PARA LA PRENSA [email protected]

Para doña Mercedes Correa Montalván, de 68 años, se ha convertido en un gran problema vivir en la casa M-233 en Villa Rubén Darío, pues, según ella, la señora Alicia Dávila Ruiz, quien reside en Estados Unidos desde 1986, quiere quitarle su casa por medio de Daysi Arana Corea, quien supuestamente no tiene ningún poder legal para hacerlo.

Doña Mercedes alegó que esta casa le pertenece porque Dávila Ruiz vive en Estados Unidos desde hace 14 años y que ella la compró al Banco de la Vivienda (Bavinic).

Argumentó que a ella la ampara el Decreto No 760 del 19 de julio de 1981 o “Ley de Ausentes”, que quita a Dávila Ruiz el derecho de propiedad sobre la vivienda, porque obliga a los dueños de inmuebles a habitarlas o se exponían a perderlas.

Según sendas cartas que don Mercedes envió a dos diferentes directores del Bavinic, la casa fue adquirida por Alicia Dávila Ruiz, el 29 de mayo de 1978 y ésta abandonó el país 8 años después y desde entonces jamás ha vuelto. Doña Mercedes sustentó esto con un certificado de movimiento migratorio supuestamente extendido por Migración y Extranjería.

Explicó que ella le alquilba la casa a Alicia Dávila Ruiz y que cuando ésta se fue del país, quien le cobraba las mensualidades era Daysi Arana Corea, ”pero me alquilaba una vivienda que era del Estado”, adujo.

Doña Mercedes Correa también exigió al anterior director del Bavinic y a Marco Aurelio Sánchez, actual director, que expliquen cómo es que mientras Migración y Extranjería emitió una certificación que demuestra que Dávila Ruiz jamás regresó al país desde 1986, Alicia llegó en 1988 a retirar al Banco la escritura del inmueble, identificándose con un carnet del Seguro Social, número 49493.

Esto lo expresa doña Mercedes Correa en cartas enviadas el 18 de enero del 2001 a Marco Aurelio Sánchez, Presidente del Banco y otra del 4 de noviembre de 1998 a Mauricio Montealegre Zepeda, entonces Presidente Ejecutivo del Bavinic.

PODER ESPECIAL

Mientras que Daysi Arana Corea afirmó que es verdad que ella llegó al Banco de la Vivienda a retirar la escritura de la vivienda en disputa, pero que lo hizo con Poder Especial que Alicia Dávila le entregó para que cancelara una hipoteca de la casa. Afirmó que esta escritura la recibió en 1992, con lo que la propiedad quedaba “libre de todo gravamen”.

Daysi agregó que Alicia Dávila Ruiz nunca perdió el derecho sobre la casa, pues su marido y padre de su hijo, Gilberto Mendoza, se quedó en Nicaragua para habitar la casa y que ella (Daysi) tenía autorización de Dávila Ruiz para cobrarle el alquiler a doña Mercedes y continuar pagando la hipoteca al Bavinic.

LA PRENSA intento en varias ocasiones conocer la versión de Marco Aurelio Sánchez, pero jamás quiso atender al periodista de LA PRENSA. Hasta se le envió una carta el 23 de febrero del 2001 que fue recibida por su secretaria Nidia, quien prometió tramitar la entrevista.

Daysi Arana Corea explicó que ella no tiene nada que ver en el problema de la propiedad , porque no es suyo, sino que únicamente fue una medidora entre Correa Montalván y Alicia Dávila Ruiz y rechazó tener interés en quedarse con el inmueble.  

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