- En Chontales hipotecaron sus propiedades para sembrar y ahora pueden perderlas por no pagar
Mercedes Sequeira/[email protected]
JUIGALPA.- Una deuda de más de dos millones de córdobas tienen retirados del Ejército con el organismo Paz y Tercer Mundo, adscrito al Instituto Nicaragüense de Educación Popular.
Los préstamos que contrajeron los desmovilizados de guerra eran administrados por la Asociación para el Fomento de Desarrollo de Nicaragua (Afodenic), entidad que desde hace seis años financió proyectos agropecuarios y habitacionales para ese sector.
El representante de Paz y Tercer Mundo en Nicaragua, Francisco Montoya, sostuvo durante una asamblea con los retirados del Ejército que deben buscar solución a la problemática por incapacidad de pago que estos enfrentan, dado que muchos de los deudores corren el riesgo de perder sus propiedades, las que figuran como garantía para acceder al crédito.
TÍTULOS DE PROPIEDAD EN GARANTÍA
Francisco Montoya, explicó que desde 1996, la organización no gubernamental otorgó crédito con plazo de pago a cuatro años a los retirados del Ejército, quienes a cambio entregaron su título de propiedad como garantía.
Manifestó que hasta la fecha existen 140 ciudadanos endeudados con Paz Y Tercer Mundo, por lo que planteó que es obligación de los retirados pagar, puesto que los fondos son para financiar a pobladores de Chontales.
Expresó que existe una comisión negociadora de los retirados del Ejército para resolver el problema, ésta tiene que ser facultada legalmente por cada deudor y acordar forma de pago con Afodenic.
“Nuestra aptitud es buscar la negociación, puntos de coincidencia para encontrarles una salida a esto, porque estamos convencidos que nuestro rol es contribuir y fomentar el desarrollo rural y urbano de esta localidad”, dijo Montoya.
ALGUNOS PAGARON
Aseguró que hay personas que cancelaron sus cuotas y otras no “en los créditos pequeños es fenomenal y en los grandes como cuatro mil dólares es donde están las complicaciones, porque se les hace imposible pagar”, recalcó.
“Se analizará el pago de cada uno de ellos, se tendrá que ir al terreno, saber el manejo del crédito y tomar conclusiones sobre el terreno para una solución al respecto”, indicó.
DEUDORES PIDEN FLEXIBILIDAD
Ariel Bodán, representante de la comisión negociadora, manifestó su inconformidad ante la aptitud de Afodenic.
Nunca se han preocupado por los retirados del Ejército, por el contrario, han quitado casas, terrenos, fincas a compañeros a través de presiones”, señaló.
“Pedro Marín vendió su casa para pagar la deuda, nosotros no podemos seguir así bajo presiones porque si no quedaremos en la calle”, dijo.
Bodán y desmovilizados del Ejército coincidieron en que es urgente llegar a un acuerdo de pago y que no se sienten presionados por dicha organización, pese a que por diversas razones no pudieron cancelar las deudas.