- El aprovechamiento de desperdicios en la porcinocultura contribuye a la disminución de la contaminación ambiental
- Cítricos, café, cacao, palma aceitera africana, coco, yuca y el suero de leche, sirven también de alimentos
Nelson Osejo/Colaboración [email protected]
La alimentación en las etapas de crecimiento, desarrollo y engorde de cerdos con desperdicios de cocina resulta ser una alternativa de alimentación no convencional muy rentable para los porcinocultores, ya que producir carne con estos desperdicios es más económico que hacerlo a partir de alimentos concentrados comerciales.
En la producción porcina la alimentación constituye el 80 por ciento de los costos totales, por lo que estos desperdicios representan un volumen importantísimo de alimentos que pueden reciclarse para la nutrición animal productivamente, reduciendo dichos costos.
Estos provienen de los residuos de la alimentación humana de los comedores de obreros, estudiantes, restaurantes, hoteles, hospitales, instituciones militares, productos decomisados no aptos para el consumo humano y de la actividad agroindustrial, generando un gran volumen de desperdicios de origen animal y vegetal.
Estos se pueden reciclar, utilizándose como componentes en la dieta del cerdo, que por ser un animal omnívoro tiene la capacidad de transformarlos en proteínas de alto valor biológico.
Tania Beteta, docente investigadora de la Facultad de Ciencia Animal de la Universidad Nacional Agraria (UNA), explicó que este tema es de mucha importancia y utilidad para el país, por las características fisiológicas de los cerdos que dependen en gran medida de los concentrados comerciales, lo que implica mayores costos de producción.
Elvis Duarte y Juan García, ambos egresados de la UNA y quienes están a cargo del estudio de implementación de residuos alimenticios en la dieta del cerdo, expresaron: “Nos motivamos a buscar alternativas de alimentación que puedan satisfacer las necesidades de los animales a un costo más bajo y que sea de fácil acceso para los pequeños y medianos productores”.
SUBPRODUCTOS DE IMPORTANCIA EN LA ALIMENTACION PORCINA
Los principales subproductos agroindustriales que se realizan en mayor cantidad y tienen potencial de uso para la alimentación porcina en los países tropicales de menor desarrollo proceden de las cosechas de cítricos, café, cacao, palma aceitera africana, coco y yuca, también el suero de leche, producto de la fabricación del queso.
Estos constituyen subproductos de importancia, no sólo cuando se obtiene en la industria, sino inclusive a nivel de fincas grandes y pequeñas.
Otros subproductos se obtienen como consecuencia de la importación de productos de cereales, tales son subproductos de molinería (principalmente el arroz).
La pulpa de naranja puede incluirse en la dieta del cerdo en ceba hasta en un 40 por ciento en sustitución de la miel final de caña de azúcar, sin afectar el comportamiento de los animales. La harina de coco se puede incluir hasta en un 10 por ciento en la dieta para cerdos en crecimiento y terminación.
Los residuos de las frutas de palma africana puede utilizarse en la alimentación porcina pudiendo sustituir la totalidad de los cereales (sorgo) en una dieta convencional con buenos resultados técnicos y económicos. La inclusión de residuos de pulpa de café a niveles de un 16 por ciento en la dieta de los cerdos en ceba, deshidratada al sol con seis por ciento de miel de caña, permite una utilización económica de este subproducto.
El cacao también ofrece otra fuente alimentación porcina luego de separar las semillas de cacao de las vainas, se obtiene un subproducto que consiste en aproximadamente 70 por ciento del cacao integral. Las vainas se deshidratan al sol y se muelen.
OTROS TIPOS DE ALIMENTOS
Con respecto al uso de la yuca, la eficiencia en la extracción de almidón en las industrias rústicas es aproximadamente del 25 por ciento, lo que produce un considerable volumen de desperdicio. El suero de leche es un subproducto que se obtiene al precipitar la caseína en la fabricación del queso, utilizándose para cerdos en etapa de crecimiento o ceba en cantidades de 12 a 16 litros por cerdo diariamente.
La alimentación porcina a partir del cultivo de caña de azúcar está basada en la utilización de jugo de caña y miel en la obtención de proteínas. Los residuos foliares de cosecha de plátanos, bananos y yuca pueden representar alrededor del 20 al 40 por ciento de la cosecha del productor. Si estos residuos no se quedan en el campo para incorporarlos al suelo en el reciclaje de nutrientes, aportan un volumen considerable de alimentos para los cerdos.
Los frutos verdes o maduros del plátano y banano también son utilizados para este fin.
Los desperdicios de la producción pecuaria y de la pesca son los de mayor concentración de proteína y prestan, a su vez, un mayor grado de descomposición ambiental que los desechos agrícolas, por lo tanto la recuperación de los cadáveres de animales que mueren en las granjas, los desechos de mataderos y los desperdicios de pesca constituyen tanto una necesidad económica como de saneamiento ambiental.
Existe una gran variedad de frutos cultivados y silvestres como la pera, mango, guayaba, naranja, mandarina, bananos, ayote, sandía, melón, papaya y pepinos que también pueden ser usados en la alimentación porcina.
DESPERDICIOS DE COCINA
Los desperdicios de cocina son los originados en la preparación y consumo de los alimentos teniendo gran importancia en la alimentación de los cerdos. Se trata de restos de frutas y hortalizas, carnes y pescados, huesos, entre otras cosas.
Tradicionalmente los pequeños productores para autoabastecimiento familiar o en la crianza de traspatio han alimentado a sus cerdos con estos desperdicios. El desecho más estable y disponible de forma permanente es el residuo de cocina, sancocho o machigüe.
Relacionando el índice de conversión (cantidad de alimento que necesita el animal para producir un kilogramo de carne) con el costo de los alimentos en kilogramos, o sea el costo de pienso sobre el kilogramo de alimento, es más barato producir un kilogramo de carne de cerdo alimentado con desperdicios de cocina que con concentrado comercial.
Siempre existe el peligro de que los desperdicios resulten un vehículo de enfermedades contagiosas, por lo que es necesario su esterilización o cocción antes de ofrecerlos a los animales. De esta forma se contribuye eficazmente al saneamiento del medio ambiente sobre todo en áreas con altas densidades de población humana.
Tomando en cuenta una cifra conservadora de 200 gramos de desperdicios per cápita para la población urbana, esto señala la posibilidad de obtener 68 mil toneladas de alimento diario en América Latina o lo que es equivalente a 14 mil toneladas de materia seca y 2.2 mil toneladas de proteína, lo que permitiría alimentar por esta vía 5.6 millones de cerdos diarios en una producción intensiva. Esto permite el ahorro de gran cantidad de recursos por concepto de importaciones de cereales para la alimentación porcina.
DESPERDICIO, ES MAS RENTABLE
El estudio realizado en la granja porcina de la Hacienda Santa Rosa, administrada por la Facultad de Ciencia Animal de la UNA, y con el apoyo de la Fundación Internacional para la Ciencia IFS (por sus siglas en inglés), concluyó que en cuanto a los costos de alimentación con desperdicios de cocina, éste resulta ser económicamente más rentable. Esto se debe a que los costos de adquisición del desperdicio de cocina son más bajos (C$0.26 el kilogramo), comparados con los del concentrado comercial (C$3.38).