Agradezco al señor Jorge Loáisiga, periodista del Diario LA PRENSA, por hacerme llegar el artículo (veredicto de inocencia para procesados de CBT, del 7 de marzo), el cual he leído con detenimiento y creo que la opinión pública de Nicaragua, y su prestigioso periódico pero especialmente el millar de trabajadores que había en “Crecen SA”, y que fueron compensados conforme a la ley con fondos personales míos, merecen algunas explicaciones.
Será además un honor reunirme con ustedes (LA PRENSA) para platicar sobre lo que sucedió en Crecen SA, de los certificados de bonificación tributaria, y cómo se debe, en el “globalizado” comercio internacional, exportar el oro de Nicaragua, no como materia prima en barras sin refinar, sino después de haber producido empleo en el país. Modestamente tengo ideas claras sobre el asunto.
Viví en Nicaragua siete años, del 90 al 97; creo que, en contra de la corriente, fui el único tico que me emigré a residir y trabajar en Nicaragua.
Sigo sintiendo la misma atracción y el mismo aprecio por ese bello país, y su gente, especialmente la gran calidad de sus trabajadores, y por eso estoy planeando reiniciar una empresa en Nicaragua.
Fue por medio del periódico LA PRENSA de Managua, que me informé de mi declaratoria de inocencia, y me enorgullece, así como me produce admiración por el sistema judicial de Nicaragua, el que nunca me defendí, ni señalé abogado defensor, ni intervine en el caso que terminó en mi declaratoria de inocencia.
Todo fue por la mano de Dios y la justicia humana cumplida.
Les avisaré de mi regreso una vez haya dejando cumplidas, aquí en Costa Rica algunas obligaciones.
Nicaragua y su gente me hacen mucha falta,
Enrique Carreras
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