¿Historia contra filosofía?

Las autoridades del Ministerio de Educación niegan haber suprimido las materias de filosofía, economía política y moral y cívica en los últimos años de secundaria, y dicen que sólo las han diluido en el programa de ciencias sociales. Y alegan que esa modificación del programa de enseñanza fue propuesta por los académicos nicaragüenses de geografía e historia, para reforzar los conocimientos históricos y geográficos de los estudiantes y superar la ignorancia en esas materias que han demostrado penosamente al ser interpelados por los medios de comunicación.

Parece razonable la explicación. En realidad, es absurdo e inadmisible que los estudiantes de secundaria ignoren hasta el origen y significado de las Efemérides Patrias y los nombres de los próceres de Nicaragua. Pero también es comprensible la preocupación que ha causado en algunos sectores sociales la virtual eliminación de la filosofía, la economía política y la moral y cívica, de los programas que se desarrollan en los últimos años de secundaria.

En realidad, es fundado y justificado el temor a que se quiera despojar a los estudiantes de los instrumentos teóricos indispensables para su formación intelectual independiente y crítica, así como también la sospecha de que el verdadero propósito de las autoridades de Educación sea el de manipular la conciencia y los sentimientos de los estudiantes de los últimos años de secundaria —o sea, los nuevos electores— para inducirlos a votar por las papeletas y candidaturas del partido gobernante.

Tales temores se basan en la primitiva confusión de intereses Estado-Partido que hay ahora en el país, casi como la hubo durante el régimen sandinista. Apenas el año pasado, con motivo de las elecciones municipales, prácticamente todas las dependencias gubernamentales fueron subordinadas a la estrategia electoral del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), al grado de que el cierre de campaña de dicho partido fue una costosa exposición de logros gubernamentales, financiada con fondos públicos, que montó la secretaría de información de la Presidencia de la República.

Por otra parte, para que los estudiantes de secundaria amplíen y afiancen sus conocimientos de historia y geografía de Nicaragua no es necesario suprimir ni diluir las materias de filosofía, moral y cívica y economía política. Inclusive, pedagógicamente esto podría ser contraproducente.

En efecto, el hecho de que los estudiantes terminen la secundaria con un miserable conocimiento de geografía e historia nacional no es porque tales materias no se estudian en los últimos años de enseñanza media. Se debe más bien a que la enseñanza de la historia y la geografía de Nicaragua es mala en términos generales, desde que en los años setenta del siglo recién pasado fue diluida —y debilitada— en el programa genérico de ciencias sociales. De manera que en la escuela primaria y durante la edad en que los niños fijan más y mejor los conocimientos básicos, estos no estudian como es debido la historia y la geografía nacional.

Lo primero que se aprende es lo último que se olvida, reza un antiguo principio pedagógico, el cual indica también que, al revés, lo último que se aprende es lo primero que se olvida. Esto significa que para que los estudiantes puedan tener un conocimiento amplio, profundo y sólido de la historia y la geografía nacional, como es indispensable para ser buenos ciudadanos, esas materias deben ser impartidas y estudiadas a conciencia desde los primeros años de primaria. En tanto que el estudio y conocimiento de la filosofía, que es una materia instrumental para la formación y desarrollo del pensamiento individual crítico, científico y creativo, debe profundizarse en los últimos años de la escuela secundaria, como lo fue desde que el ex ministro Humberto Belli restableció —a principios de los años noventa— el estudio de la filosofía que fue abolido por el régimen sandinista y sustituido con las “ciencias sociales”, eufemismo para denominar al materialismo histórico, marxista-leninista.

Además, ¿qué garantías hay de que la historia que se va a enseñar a los estudiantes de los últimos años de secundaria será objetiva e imparcial, crítica pero veraz, y no una vulgar propaganda partidista como antes fue la enseñanza “histórica” sandinista?  

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí