- El guardafango del bus le pasó arrancando parte de la piel y músculo de la pierna derecha
Euclides Cerda Calero/Especial para LA [email protected]
JINOTEPE.— Rafael Antonio Monterrey, de 55 años, habitante del reparto “Marvin Corrales”, cayó de un bus al querer bajar en una terminal del sector de las Cuatro Esquinas, Diriamba, le quedaron los huesos de parte de la pierna derecha a la vista, manando abundante sangre y dejándole esa parte de su extremidad “en carne viva”.
El accidente ocurrió porque el chofer no se detuvo y el guardafango del vehículo que anda con una parte levantada, pasó rozándole la extremidad y le provocó un desgarro de piel y músculo, y lo arrastraba, mientras que el hombre y pasajeros gritaban aterrorizados.
Monterrey dijo que en Managua abordó el bus que lo trasladó a Carazo, pero al llegar a la terminal, el chofer no esperó que él se bajara, sino que arrancó. Agregó que la mayoría de “los conductores andan como locos por las calles, sobre todo los buseros que ni siquiera se detienen en las terminales”.
“El papá del muchacho que conducía el bus, me visitó aquí en el hospital, me dijo que me iba a ayudar para la adquisición de medicamentos y otros gastos, pero ahora resulta que se resiste a hacerlo”, denunció el afectado, mientras se retorcía de dolor en una cama del Hospital Santiago.
“Me prometieron ayudar para que el muchacho no cayera preso, pero ya vez, cómo son las cosas. Ahora se hace el gato bravo, pese a que estoy postrado en esta cama y sin poder ganar ni un solo centavo para llevar el sustento de mis hijos”.
“Yo le pido a este señor que cumpla con su palabra, porque de lo contrario voy acudir ante las autoridades policiales y judiciales”, advirtió Monterrey.