En el humilde cuarto donde vivía con su victimario, la joven enfermera Elizabeth Balladares Picado (30) dejó un charco de sangre tras recibir 10 estocadas en diferentes partes del cuerpo.

¡Horrendo crimen!

En Villa Flor Sur, una enfermera fue asesinada por su compañero de vida, al recibir diez estocadas en su indefenso cuerpo El pequeño hijo de la víctima fue testigo del hecho sangriento Juan Ignacio Rosales [email protected] La joven Elizabeth Balladares Picado (30) murió a manos de su compañero de vida Moisés Mayorga Reyes (31), quien […]

  • En Villa Flor Sur, una enfermera fue asesinada por su compañero de vida, al recibir diez estocadas en su indefenso cuerpo
  • El pequeño hijo de la víctima fue testigo del hecho sangriento

Juan Ignacio Rosales [email protected]

La joven Elizabeth Balladares Picado (30) murió a manos de su compañero de vida Moisés Mayorga Reyes (31), quien la acuchilló, propinándole diez estocadas en distintas partes del cuerpo, después de discutir con la ahora occisa.

La joven asesinada trabajaba como enfermera en el Hospital Materno Infantil “Manuel de Jesús Rivera” (La Mascota) y antes de morir se preparaba para irse a sus labores en el turno nocturno, como le correspondía.

Según relataron vecinos del barrio Villa Flor Sur, la joven pareja alquilaba un cuarto donde vivían en compañía del hijo de Elizabeth, de nueve años de edad, quien presenció la sangrienta escena.

VECINDAD ESCUCHÓ EL “BOCHINCHE”

Los vecinos explicaron que a eso de las cinco y media de la tarde del sábado, Balladares Picado y Mayorga Reyes empezaron a discutir a tal punto que los gritos se escuchaban en toda la cuadra.

Mayorga Reyes discutía con su compañera de vida y en un ataque de ira se armó de un cuchillo y se lanzó sobre ella, pese a la presencia y los gritos de clemencia que se escuchaban del menor que al no poder socorrer a su progenitora, salió corriendo del cuarto hacia la calle en busca de auxilio.

Tras asesinar a la joven enfermera, el victimario salió a la calle aún con el cuchillo ensangrentado y empezó a correr despavorido.

El hecho sangriento ocurrió de la entrada de Villa Flor Sur, tres cuadras abajo.

La joven enfermera asesinada era originaria del Departamento de León, desde donde vinieron sus familiares a llevarse el cuerpo para darle cristiana sepultura y hacerse cargo del menor, ahora traumatizado por la horrenda escena de la que fue testigo.  

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