- El ataque ha sido más fuerte en
el Municipio de Jalapa donde se
registraron en la primera semana de febrero 2,469 hectáreas afectadas - Los primeros brotes de esta plaga, datan del año 1964 reportados en la localidad Yucul, en Matagalpa
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
Más de 30 millones de dólares aproximadamente ha dejado en pérdidas hasta la fecha la plaga conocida como gorgojo descortezador del pino (Dendroctonus frontalis), la que ha atacado los pinares de la zona norte y occidente del país.
Según datos del Instituto Nacional Forestal (INAFOR), estas pérdidas en millones de dólares no incluyen los costos en que incurrirán las autoridades para lograr la reforestación exitosa de estas zonas posteriormente.
En Nicaragua los pinares cubren más de 450,000 hectáreas de suelos, constituyendo así una base importante de la producción forestal.
Dolores Espinosa Gadea, especialista forestal de la Unidad de Monitoreo y Seguridad Territorial del Inafor, explicó que los gorgojos se encuentran de forma natural en los pinos. A un nivel de presencia que no representa un peligro para el bosque. Sin embargo, se vuelven agresivos después de los incendios forestales y fuertes sequías, pues estas situaciones debilitan la corteza de los pinos, y les permite la penetración de la corteza misma.
Espinosa, informó que la plaga actualmente está presente en Honduras y Guatemala. En el año 2000 el gorgojo descortezador inició su ataque en Nicaragua en la comunidad de Teotecacinte en el Municipio de Jalapa. Para en ese entonces se inició tan sólo en 30 hectáreas (42 a 45 manzanas). En la actualidad el número de hectáreas ha subido a 4,801.7 hectáreas, según datos del INAFOR.
Este acelerado crecimiento se debió a las limitantes de presupuesto existentes en este año y la inexperiencia en el control de una plaga similar, lo que impidió su descenso. No fue hasta los meses de octubre y noviembre del 2000 en el que se comenzó a poner especial atención, puesto que la presencia de la misma ya había cubierto toda la región norte del país, explicó Espinosa.
Faltó control cuarentenario
Sergio Sánchez, director de Control de Operaciones Territoriales del Inafor, aseguró que la plaga se ha propagado debido a que ha faltado un control cuarentenario de la misma.
Y una segunda causa de propagación ha sido el debilitamiento de los pinares.
“El departamento mayormente afectado hasta la fecha es Nueva Segovia, seguido de Estelí, Jinotega y Matagalpa, afectando también, los departamentos de Madriz, Chinandega y León”, señaló Sánchez.
Explicó que como una de las actividades que el INAFOR está realizando para tratar de controlar la plaga es la coordinación con las municipalidades para involucrarlos en el control de la plaga misma.
“Queremos tener el respaldo político de las alcaldías, pues para controlar la plaga vamos a requerir de muchos recursos y de la colaboración de todo proyecto u organismo que se encuentre trabajando en las zonas afectadas”, indicó Sánchez.
El Inafor ha realizado un total de siete capacitaciones con productores de la zona con el fin de poder explicarles las formas y métodos de control.
Espinosa indicó que existen tres etapas de ataque del gorgojo descortezador. En la primera y segunda, la madera puede ser tratada para su posible utilización en el mercado, ya en la tercera etapa la madera no puede ser utilizada para ningún fin.
Existen tres etapas
Donaldo Picado, divulgador del Programa de Vigilancia Fitosanitaria de la Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria del MagFor, explica que se pueden distinguir tres etapas de afectación que comienzan cuando el follaje se torna de color verde amarillento, la corteza del árbol se desprende con facilidad, en éstas se pueden observar galerías internas en formas de “S” y considerables perforaciones de entrada con cúmulos de resina duros y rojizos, (por la presencia de aserrín). Los agujeros de salida son de dos a tres milímetros.
En la última etapa, el follaje se torna de color rojizo, café o sin follaje. La corteza está suelta o iniciando su desprendimiento de fuste del árbol, con abundante perforaciones de salida. La madera se torna de color café hasta negro, con síntomas de ataque de hongos (mancha azul), observándose la presencia de insectos secundarios, señala Picado.
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