¡Que renuncien Daniel Ortega y Tomás Borge!

José Puente de León*

No se vaya a decir más tarde que los revolucionarios nicaragüenses fueron incapaces de condenar públicamente la traición de los dirigentes del FSLN a su propia revolución y a la izquierda de todo el mundo.

Los hechos son indisputables: pactos para cubrir delitos, piñatas, enriquecimientos, ruptura de la vida democrática del partido, abandono de los principios.

Lo antes dicho se ha repetido hasta la saciedad en Nicaragua todos lo saben, las comprobaciones están a la vista, pero ¿qué hacen o se proponen hacer los nicaragüenses para acabar con este engaño? Los viejos y honestos militantes ¿qué se proponen? ¿será suficiente la denuncia publica de lo que es ya conocido en todo el mundo? ¿no se debería pasar a la destrucción del becerro de oro que encabeza al FSLN?

La responsabilidad del manejo deshonesto y antidemocrático de estas gentes, es una responsabilidad de los que todavía militan en la filas del FSLN de los disidentes, de los amigos y simpatizantes de la revolución sandinista, de todo el pueblo de Nicaragua, la responsabilidad es colectiva y no podemos eludirla.

Aunque usted no lo crea, los dirigentes del FSLN están peleando a la defensiva sus últimas batallas; y en prevención de una posible derrota electoral pretenden hacer del Parlamento su última trinchera, enviando a Tomás Borge para que imponga el terrorismo político entre los representantes del FSLN en el Congreso.

¿Tiene el FSLN alguna alternativa de triunfo? Creo que sí la tiene, pero para lograrla, sólo hay un camino: que Daniel Ortega renuncie de inmediato a la candidatura presidencial y Tomás Borge y compañía hagan lo mismo en cuanto a sus candidaturas al Congreso. Y sobre la marcha convocar a un congreso extraordinario del FSLN en el que participen los disidentes, amigos del partido, excombatientes revolucionarios contra la dictadura en donde se analice la situación política del FSLN y queden fuera la Dirección Nacional Daniel Ortega y Tomás Borge.

Se equivoca todo aquel que piense que yo soy enemigo de FSLN, por el contrario soy leal y quiero que triunfe en las próximas elecciones, pero no con sus actuales candidatos y dirigentes políticos, quiero lo mismo que quieren miles de disidentes excombatientes y amigos.

En el posible caso que la Dirección se aferre a mantener su hegemonía no quedaría más que un solo camino: que se uniera la disidencia alrededor de un objetivo democrático e invitar a la base del FSLN a que se rebele.

Ya para terminar y con especial dedicatoria para Daniel Ortega y Tomás Borge, transcribo parte de lo que dijo el General Eufemio Zapata, hermano de Emiliano Zapata el 3 de Diciembre de 1914 en el Palacio Nacional de la Capital de México.

Nosotros los hombres del Sur no nos lanzamos a la revuelta en pos de conquistas de puestos públicos ni para habitar palacios donde pisar alfombras ni usar magníficos automóviles, como hicieran otros.

Nosotros hemos venido peleando por derrocar las tiranías y conquistar con nuestras armas las libertades a que tanto hemos aspirado y que a nuestros hermanos les sea impartida la justicia.

* Mexicano, cofundador del FSLN el 23 de julio de 1963 en la Habana, Cuba.  

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