- Presidente de la Cámara Minera de Nicaragua asegura que desde 1997 se han retirado del país al menos 12 empresas transnacionales
que invertían en el sector - Baja del precio internacional del oro también ha influido en
retiro de inversionistas
Juan Carlos Bow [email protected]
Las recientes reformas hechas a la Ley especial de Exploración y Explotación de Minas y Canteras hacen que las inversiones en ese sector se ahuyenten, según dijo Frank Mena Marenco, presidente de la Cámara Minera de Nicaragua (Caminic).
“Con la nueva ley de minas lo que se logrará es no reactivar la actividad minera en Nicaragua, ya que ofrece pocas ventajas a los inversionistas y no les es atractiva”, manifestó.
“En las reformas a la Ley de Minas todo está enfocado de manera exigente a recaudar fondos y proteger el ambiente, lo que no permite a los inversionistas trabajar”, expresó.
Agregó, que a partir de 1997, la actividad minera en el país inició a desaparecer, debido a que el marco legal existente es demasiado exigente y deja poca ganancia para los inversionistas.
“Todavía en 1996, Nicaragua encabezaba la lista de los países centroamericanos en materia de minería”, dijo Mena. “Actualmente en primer lugar está Guatemala, seguido por Honduras y Costa Rica, y por último Nicaragua”, anotó.
Mena aseveró que la minería es una actividad que se desarrolla en coinversión, es decir empresarios nacionales con grandes compañías transnacionales, las cuales hay pocas en el mundo.
“No hay capital en Nicaragua y en América Latina capaz de mover la actividad minera por sí sola, únicamente se puede trabajar con las transnacionales”, comentó.
Para la explotación de una mina se necesita una inversión de alrededor de 400 millones de dólares, debido a las infraestructuras, equipos y personal que se ocupa.
En Nicaragua en 1997 habían 17 empresas transnacionales dedicadas a la exploración y explotación de minas, pero actualmente sólo hay una, la “Tritón”, según dijo Mena.
Indicó que una de las causas por las cuales se fueron las empresas, es que los impuestos que cobraba el Gobierno eran altos, además de tener costos, como la energía eléctrica, que son los más altos de Centroamérica.
Añadió que hay inversionistas que siguen interesados en invertir en el país, por lo cual se han mantenido en contacto con la Cámara, pero debido a los pocos cambios que han tenido las leyes, “seguirán trabajando en otros países, menos en Nicaragua”.
PRECIO DEL ORO AFECTA
La actividad minera que a partir de 1997 inició a decaer, en su momento de auge entre 1993 y 1996, llegó a generar alrededor de 5,000 empleos, mientras actualmente genera 400, en la única mina activa, El Limón.
Frank Mena Marenco, presidente de la Cámara Minera de Nicaragua (Caminic), dijo que la actividad minera se vio afectada por las municipalidades que en muchos casos detenían las actividades laborales debido a que no recibían el dinero que pagaban las empresas mineras a los gobiernos locales, tanto de la zona del Pacífico como del Atlántico, en concepto de impuestos.
Aseguró que entre 1994 y 1996, la actividad minera generó anualmente alrededor de 114 millones de dólares en concepto de exportación de oro.
Indicó que un bajón en el precio internacional del oro, de 380 dólares a 240 dólares, fue un motivo que influyó en el retiro de las empresas, aunque no fue una causa directa, debido a que las compañías siguen trabajando en otros países, con suelos menos ricos.
DOCE RETIRADAS
Según los registros de la Cámara Minera de Nicaragua, desde 1997 a la fecha se han retirado al menos 12 empresas transnacionales dedicadas a la minería entre las que se encuentran Western Mining, Iberominas, Eric Lavarack, Nycon Resources, Placer Done, Delgratia Mining, Atlantic Resources, Nrth Atlantic Resources, Atlantic Coast Resources y La Fosse Mining.