Por un futuro mejor

Actualmente la democracia nos exige retos que nos parecen inalcanzables y todos tenemos que aprender a ordenarnos en todos los ámbitos de nuestras vidas, como hijos de Dios, la comprensión de los demás debe de ser una meta permanente para alcanzar la redención de todos los que aspiramos a un mundo mejor. Después de todo […]

Actualmente la democracia nos exige retos que nos parecen inalcanzables y todos tenemos que aprender a ordenarnos en todos los ámbitos de nuestras vidas, como hijos de Dios, la comprensión de los demás debe de ser una meta permanente para alcanzar la redención de todos los que aspiramos a un mundo mejor.

Después de todo el hombre no vale por la abundancia de sus bienes, ni por su sabiduría, más que todo por la abundancia del amor que pueda sentir y transmitir a sus semejantes.

En Nicaragua nos está tocando vivir en un momento precioso de nuestras vidas, arranquemos el tercer milenio con elecciones presidenciales y es indispensable la participación de todos los ciudadanos y sobre todo la juventud debe de valorar que debemos fundar los cimientos de este nuevo siglo de acuerdo a la voluntad de la mayoría de todos los nicaragüenses que aman la paz, la libertad y la felicidad de todos.

No se trata de saber quién tiene o quiere más, se trata de entender que todos tenemos que aprender a convivir en un medio donde abundan nuestras debilidades y fortalezas, cualquier esquema se vuelve intolerable para nuestra sociedad, tenemos que aprender a convivir en un mundo donde la diversidad de nuestros pensamientos y sentimientos sean respetados. Los dogmas encuadrados en filosofías exóticas no es parte de la idiosincrasia del ser nicaragüense.

El nicaragüenses es un ciudadano especial y muy original en su manera de pensar y actuar.

Matizar nuestros pensamientos con ideologías extrañas a nuestra conducta es la forma menos inteligente de conquistar los sentimientos de nuestros conciudadanos, es obvio pensar que todos sabemos de donde venimos y no queremos volvernos a tropezar con los antivalores que en algún momento de nuestras vidas, quisieran terminar con nuestra existencia.

La concepción que tiene nuestra gente del mundo de hoy, está en armonía con ese espíritu independiente y audaz de nuestros compatriotas de querer conquistar cada uno un mundo más compartido en un ambiente de amistad y generosidad incalculable.

Por tal motivo si somos generosos y observamos las posibilidades que hoy tenemos, no las desperdiciemos porque todos saldremos ganando.

Thomas Salomón Ríos Escobar
Matagalpa Teléfono 612-3663  

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