Leopoldo López Arias/[email protected]
MASAYA.- En medio de la inmundicia, sin ningún tipo de protección e ignorando que estar en un basurero puede ser dañino para su salud, estaban algunas personas recogiendo lo que les puede ser útil para venderlo.
Jorge García, con quince años de ser recogedor del basurero en el vertidero de Masaya, busca oro, botellas de vidrio, cartón, latas de aluminio y hierro que comercializa en las fundidoras para obtener dinero.
Santos López se traslada diariamente desde el kilómetro veintiséis y medio de Nindirí, junto con sus dos hijas para buscar telas, cartón, vidrio, aluminio, con los que se ganan la vida.
AÑOS DE TRABAJO
Dice que todos los recogedores tienen quince años de trabajar en el basurero de Masaya, donde ganan veinte y hasta cincuenta córdobas diarios, según de los objetos que encuentran, que la gente hecha a la basura.
Los fundidores compra-botellas llegan hasta sus casas en busca de la materia prima que ellos recogen en medio de más de 800 toneladas de basura.