- Las meretrices, en rito erótico, usan tumbas como camas
Euclides Cerda Calero/Especial para LA [email protected]
DIRIAMBA.- El camposanto de esta ciudad se ha convertido en los últimos días en nido de antisociales, drogadicción y prostitución, al extremo de profanar una de las tumbas para extraer piezas dentales de oro y dejar esparcido los huesos de difuntos sepultados hace veinte años.
Muchas familias han procedido a asegurar con cadenas las puertas o bien sellar con piedras canteras sus mausoleos ante las acciones de los antisociales, caso concreto la familia Sánchez-Rodríguez, que encontró esparcidos los restos de su familiar sepultado allí, tras ser profanada su tumba.
De los mausoleos también se llevan las puertas, verjas y hasta las placas de mármol de las tumbas.
Manuel Molina, trabajador del cementerio, dijo que las autoridades deben poner el orden, porque el cementerio es merodeado a diario por muchos drogadictos, prostitutas y ladrones, que cuando ya están alucinando hacen cuadros inmorales sobre las tumbas, sin que nadie diga nada, porque cuando uno les llama la atención, ellos responden con amenazas de agresión.
“Aquí, a un extremo del portón principal, se observan cantidades de borrachitos que además de dar mal aspecto, se dedican a pedir al que ingresa al camposanto a visitar a sus difuntos”. También las meretrices han agarrado el cementerio como pensión y las tumbas como camas de piedra.
Los drogadictos se meten a las mausoleos que se encuentran abiertos y se ponen sobre las tumbas a dar su toque a los “churros” de marihuana o su ‘ñatazo’ a la coca o crack, “porque ahí hemos encontrado fósforos y hasta tacitas con cenizas o jeringas que ellos utilizan, pues prácticamente aquí es una Sodoma”.
Además que muchas menores que trafican por el lugar corren peligro, porque un tipo bien drogado puede abusar de ellas, sostuvo preocupado un trabajador del cementerio.
HUESOS REGADOS
“Hace poco sacaron un muerto de su tumba para extraerle las muelas de oro que tenía y dejaron regados los huesos, por lo que los familiares procedieron a sellar con piedra cantera la bóveda”.
Los muros del cementerio están casi cayéndose y requieren la reparación de parte de la Alcaldía Municipal, porque de lo contrario hasta los animales van a llegar a pastar.