Ernesto Rivas S.*
La palabra “tuto” no figura en ningún diccionario ni enciclopedia de la lengua española, sin embargo, en Nicaragua se usa para dos propósitos:
1) Como sobrenombre para quienes llevan el nombre de Augusto; 2) En la frase “llevar algo a tuto” lo cual quiere decir “a cuestas”.
En el caso que nos ocupa, el Ministro de Agrícola Forestal lleva el nombre de Augusto Navarro (alias “Tuto”), y es un ejemplar extraordinario dentro de la gama de ministros que ocupan alguna cartera en el actual gobierno. Porque resulta que “Tuto” no cree en nadie. Ni siquiera en el señor presidente. Y a diferencia de otros ministros, siempre dispuestos a bajar la cabeza y decir “sí señor” cuando el Jefe le ordena, Tuto se aferra a sus principios y a la verdad considerando que tal actuar es más beneficioso para el país, para la posición que está desempeñando y para el sector que su ministerio supone defender y servir.
Consecuentemente, en un discurso pronunciado recientemente en Jinotega, Tuto declaró sin temor y sin rodeos que:
1) Hay que reducir drásticamente el gasto público en las altas esferas, bajar los salarios, y dedicar esos recursos a la agricultura, fundando un verdadero banco de fomento que ayude a los productores a salir de la crisis que enfrentan.
2) Por el pacto PLC-FSLN, en Jinotega, en lugar de un contralor hay cinco con sus suplentes; en lugar de 12 magistrados de la Corte Suprema, hay 16 con sus suplentes, y en lugar de cinco ahora hay siete en el Consejo Supremo Electoral.
Para crear la banca de fomento tan necesaria para enfrentarse a la crisis de los cafetaleros, el ministro manifestó que se necesitan fondos, y que éstos se pueden obtener si se reducen los excesivos gastos en el Estado, si se bajan los enormes salarios hasta unos dos mil dólares mensuales o más, y dedicar el resto para restablecer la banca de fomento. Criticó también el ministro los salarios gigantescos de la ministros, viceministros, directores de entes estatales o organismos de cooperación y diputados, quienes reciben dietas, utilizan tarjetas de crédito gubernamentales, etc. etc.
La propuesta se refiere sólo a los que obtienen salarios enormes y con gastos adicionales que van a cargo del presupuesto de la nación.
Se dice que el presidente se puso furioso en contra de “Tuto” porque sus denuncias y declaraciones le crean una carga que llevar “a tuto” que no es fácil mover, y sin duda el mandatario se llevó consigo a España “a tuto” la propuestas de su ministro, quizá el único que ha tenido la entereza y el valor de decirle la verdad y de darle un buen consejo. Sin duda, al regreso del presidente de su viaje tomará medidas para eliminar de su gabinete a ese raro ejemplar que se llama Tuto Navarro, porque no está acostumbrado a escuchar la verdad y menos si ésta viene de sus propios ministros.
Si el Jefe de Gobierno, a su regreso de su viaje, despide a “Tuto” hará muy mal. Si en cambio escucha al único de sus ministros que ha tenido el valor de ser honrado y de ser sincero, y de aconsejarle bien, quizás podría recobrar un poco el prestigio que ha perdido dada su actuación errática, su inflexible apego a su voluntad y su negativa a reconocer la realidad de lo que está pasando en el país.
Viniendo de un viaje tan costoso como el que está realizando, difícilmente va a aceptar rebajar los gastos del Estado, ya que acaba de multiplicarlos acarreando a una comitiva inigualada por ninguno de los demás países asistentes a la reunión, siendo que éstos están en mucho mejor situación económica que nuestra Nicaragua.
Pero que lleva un ministro “a tuto”…, no hay duda que lo lleva.
* El autor es periodista nicaragüense, reside en Miami.