- Después de perder sus hogares por el azote del huracán Mitch, cien madres de familia se unieron para construir un hogar seguro para sus hijos
Mario Fulvio Espinosa [email protected]
Cien campesinas recibieron igual número de viviendas para sus familias que provienen de diferentes puntos de Chinandega.
Las mujeres son cabezas de familias damnificadas por el huracán Mitch, que perdieron sus hogares a raíz del desastre natural.
A San José de la Penca, caserío localizado al norte de los volcanes Choncho, San Cristóbal y Casita, acudieron las campesinas procedentes de siete proyectos habitacionales.
Estas recibieron sus escrituras de propiedad de siete manzanas de tierras conseguidas por la alcaldía chinandegana, donde trabajarán con cultivos.
CONSTRUCCIÓN POR ETAPAS
La autoconstrucción de las casas comenzó en enero del año pasado y las mujeres se organizaron para levantarlas por etapas.
Al ocupar la vivienda fueron provistas de una vaca, varias gallinas, enseres domésticos, dos camas y máquinas para moler maíz y carne, también se les proporcionó semillas para sus actividades agrarias.
La metodología utilizada en el proyecto habitacional fue de autoconstrucción de viviendas, las que las mujeres campesinas con esfuerzo erigieron.
Las organizaciones no gubernamentales como la Asociación Rubén Darío, Alcaldía de Chinandega, Arquitectos sin Frontera, la ESE Cooperación Española y del Centro para la Promoción, Investigación y el Desarrollo Rural y Social (CIPRES).
MUJERES DAMNIFICADAS
El proyecto de construcción fue dirigido a mujeres damnificadas por el huracán Mitch en diferentes puntos del departamento de Chinandega, técnicos del CIPRES analizaron los casos y propiciaron la organización de las féminas en diversas juntas directivas para fines de trabajo y socialización fraterna.
DOS TIPOS DE VIVIENDAS
Se construyeron dos tipos de viviendas, una de concreto y madera con un área de treinta y seis metros cuadrados, y otra con adobes para un área de noventa metros, se perforaron pozos de mecate y algunas viviendas se equiparon con biodigestores para cocinar.
“A pesar de que se aprecia árida, la tierra aquí es buena para el cultivo, además se les provee de sistema de riegos artesanales y abonos orgánicos”, dijo Ada Soza Espinoza, funcionaria del CIPRES.
COMARCAS DE ORIGEN
Las mujeres favorecidas viven en los municipios Santo Tomás, Santo Tomás del Norte, San Juan de las Pencas, Aquespalapa, Villa Quince de Julio, Las Veinte y Santa Rita, jurisdicción del municipio de El Viejo.
El acto de entrega de las viviendas para las mujeres estuvo colmado de una alegría sencilla que se manifestó en la plataforma del camión que sirvió de escenario donde carpas protegían del sol a las mujeres y resto de visitantes e invitados.
MADRE CONSTRUYE PARA SUS HIJOS
Doña Nubia García vivía en Cinco Pinos del Norte, donde el huracán Mitch la dejó sin ninguna de sus pertenencias
Participó con sus cuatro hijos menores en la construcción de las viviendas en San Juan de las Pencas.
“Me siento feliz con mi casita pero tenemos que luchar por tener más agua y luz”, dice.
“Ya les llega la televisión y los aparatos trabajan con baterías de carros”.
Este año doña Nubia cosechará yuca, maíz, plátanos y pipianes, con lo que pretende sostener su familia.
SOLIDARIDAD Y TRABAJO
Cuando existe voluntad, esfuerzo y solidaridad para mejorar las condiciones de vida, todo obstáculo es superable, como lo demuestran estas cien mujeres campesinas que no escatimaron fuerzas ni sacrificios para construir sus viviendas.