No trates de agradar a los demás

Tengo 14 años, me enamoré locamente de un chico hace dos años y sigo enamorada de él. Por medio de unas amigas se dio cuenta de mis sentimientos, pero no me hace caso porque lamentablemente no soy la chica Barbie que él espera. Mis amigas me dicen que estoy obsesionada, pero la verdad no. ¿Por […]

Tengo 14 años, me enamoré locamente de un chico hace dos años y sigo enamorada de él. Por medio de unas amigas se dio cuenta de mis sentimientos, pero no me hace caso porque lamentablemente no soy la chica Barbie que él espera. Mis amigas me dicen que estoy obsesionada, pero la verdad no. ¿Por qué será que siempre se fijan en la belleza de una persona? ¡Qué triste es enamorarte y no ser correspondida! Ruego me aconseje qué hacer.

RESPUESTA:

Valorarse en función de lo que piensan y cómo nos ven los demás no es algo muy positivo para nuestra autoestima (capacidad de amarnos, respetarnos y aceptarnos).

Injustamente la sociedad se ha encargado de crear mitos, tabúes y prejuicios alrededor de la belleza masculina y femenina, y mucha responsabilidad tienen en esto los medios de comunicación que utilizan el cuerpo de la mujer y el hombre para mostrar estereotipos de cuerpos bien formados, con las medidas exactas, musculosos(as), delineados y delgados.

Estas imágenes que vemos más el aprendizaje negativo de nuestro cuerpo y de nosotras(os) mismas(os) reforzado muchas veces en nuestra familia hace que en muchas(os) jóvenes como vos se generen sentimientos confusos, inseguridad y un pobre concepto que llega a influir en nuestras relaciones con los(as) demás; y es en esta etapa que estás atravesando (adolescencia) cuando se incrementan las dudas ya que es cuando comienza a aparecer con mayor fuerza nuestro interés por el sexo opuesto.

Es en esta etapa donde se cimientan las bases de nuestra personalidad, es también la etapa donde se empieza a cuestionar conceptos, mensajes y aprendizajes que no contribuyen positivamente.

Esto te da la responsabilidad de introducir en tu vida personas, vivencias y experiencias que te ayuden a crecer adecuadamente. Entonces te pregunto ¿qué tanto poder le has dado a él para que te sientas así?, ¿es él más importante que vos misma?

¿Qué tan buen próspero lo consideras si piensa que lo más importante en una mujer es su cuerpo? Triste y pobre es ese concepto, pero es él el único cargado de continuar pensado así o cambiar, no sos vos.

Sos la encargada de guiar tu vida hacia donde creas conveniente y hacia donde salgas menos dañada y perjudicada. También eres responsable de aprender a valorarte no sólo por tu apariencia física, sino por lo que sos capaz de hacer, de tu capacidad de pensar, sentir y expresar. O es que pensas que es más importante tener un cuerpo de Barbie que ser una buena alumna, estudiosa, responsable, segura de sí misma que cree en su capacidad de ser cada día mejor.

¿Cuánto tiempo más vas a perder preguntándote cuándo él te va a aceptar? Si lo más importante es que vos te querrás y te aceptés. Hay cosas en nuestra vida que podemos mejorar y habrán otras que no, pero la decisión de hacer un cambio no debe de ser para agradar a los demás, sino para sentirnos bien y gustar de nosotras mismas. Porque si lo haces por los demás nunca vas a tener la satisfacción de sentirle el gusto y el placer a las cosas que hagas.

Sos la única que tiene el poder de tu vida, no se lo concedas a otros(as), porque entonces dejas de ser vos misma. Ya es tiempo de dejar de lamentarse, cuando tenés un mundo que conquistar por delante. Dale gracias a Dios por estar viva, por tener la capacidad de ver, escuchar, hablar, caminar, cuando a otros(as) les fue negado. Ya no seas más egoísta con vos misma. Recuerda siempre que sos importante y valés mucho porque en el mundo no hay otra como vos, sos ÚNICA.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí