EFE
BOSTON, EE.UU.- Investigadores de la Universidad de Harvard han descubierto una proteína relacionada con la inmortalidad de las células cancerosas y creen que si logran desactivarla podría paralizarse la proliferación de esas células.
El 10 por ciento de las células que provocan tumores parecen estar dirigidas por la proteína descubierta, han señalado los investigadores de Harvard, el prestigioso centro del Estado de Massachusetts. La inmortalidad de las células implicadas en el cáncer se considera una de las características fundamentales de estas enfermedades.
David Sinclair, uno de los investigadores de la Universidad de Harvard, ha explicado en la revista Proceedings, de la Academia Nacional de las Ciencias de EE.UU., que la mayoría de los tumores llegan a ser cancerígenos tras activar un gen que dirige la telomerasa, una proteína que protege las terminaciones de los cromosomas.
Unas protuberancias de esa proteína, denominadas telomeros, se destruyen cada vez que se produce una división celular, marcando la vida que tendrá la célula. “La células que dispara el cáncer maligno es precisamente aquella capaz de reavivar su habilidad para crear telómeros”, ha explicado Sinclair.
Una pequeña parte de las células cancerígenas, el 10 por ciento, es capaz de reactivar sus telómeros sin necesidad de que se active el gen responsable de la telomerasa, han explicado en Proceedings los investigadores. Los científicos creen que, para hacerlo, esas células se apropian de las funciones de otra proteína, conocida como WRN, que tiene la capacidad de estabilizar los telómeros, aunque no los fabrica.
Los investigadores han descubierto que algunas células de la levadura, cuando se les priva de su versión de la proteína WRN, no logran sobrevivir más allá de la división normal de las células. Mientras, otras colonias de células de la levadura, a las que se dota con esa versión, que se denomina SGS1, logran proliferar sin límite. Posiblemente, es debido a que algunas de las células logran romper la barrera que frena la multiplicación sin fin, han explicado los científicos.
“En general -opinan los investigadores- podemos pensar en la proteína WRN o la SGS1, como las moléculas de la longevidad” en el cáncer, ha explicado el investigador David Sinclair. Las células del cáncer, sostiene, pueden estar utilizando la proteína WRN para sus propios fines de convertirse en inmortales y romper la barrera que impide la formación de los tumores.
“Si podemos bloquear o inhibir la proteína WRN en ese 10 por ciento de las células cancerígenas, tendremos una buena oportunidad de prevenir la proliferación”, ha dicho Sinclair.
LA REPRODUCCION DEL TUMOR
Pese a que la proteína implicada en la supervivencia de las células sólo se ha encontrado en una décima parte de las células tumorales, los investigadores creen que si descubren su funcionamiento, podría ser útil también para conocer el mecanismo del 90 por ciento de los tumores restantes. Según han averiguado los investigadores, algunas células cancerosas logran romper las barreras que impiden su reproducción sin límite y consiguen proliferar sin fin, provocando la aparición de un tejido maligno o un tumor.